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El Consejo volvió a latiral ritmo de San Juan Bautista

El sonido de los tambores volvió a recorrer las calles de El Consejo durante la celebración del XXXII Encuentro de San Juan de los Valles de Aragua, una manifestación cultural y religiosa que reunió a más de 25 cofradías provenientes de distintas localidades de la región y que reafirmó la vigencia de una tradición profundamente arraigada en la identidad de los pueblos aragüeños.

Se reencontraron los San Juanes de Los Valles de Aragua


Durante toda la jornada, cientos de sanjuaneros, bailadores, tocadores y devotos se congregaron para rendir homenaje a San Juan Bautista, figura central de una expresión cultural que trasciende generaciones y que continúa transmitiéndose de padres a hijos como parte del patrimonio vivo de las comunidades.


El encuentro convirtió a la población en escenario de una gran celebración donde la fe, la música y la tradición popular caminaron juntas, recordando la importancia de preservar aquellas manifestaciones que forman parte de la memoria colectiva de los venezolanos.

UNA HERENCIA QUE SE MANTIENE VIGENTE
La actividad comenzó desde tempranas horas con la movilización de las distintas cofradías pertenecientes a comunidades de Revenga, mientras que las agrupaciones invitadas provenientes de otros municipios del estado se concentraron en la Casa de la Cultura para iniciar oficialmente la programación.


Una vez reunidos los participantes, se desarrolló el tradicional baile completo a San Juan, considerado uno de los momentos más significativos de la festividad.

Los colores llenaron las calles de El Consejo


Al compás de los tambores, los bailadores ejecutaron los pasos característicos de esta expresión cultural mientras los cantos devocionales acompañaban el recorrido espiritual y festivo dedicado al santo.


Cada toque, cada canto y cada movimiento formaron parte de un lenguaje heredado por generaciones que encuentra en San Juan Bautista una de sus máximas expresiones.


Más allá de una celebración religiosa, este encuentro representa un espacio de convivencia donde confluyen historias familiares, saberes populares y elementos culturales que han sobrevivido al paso del tiempo.

EL REPICAR DEL TAMBOR COMO SÍMBOLO DE IDENTIDAD
La directora de la Séptima Transformación, Carol Morales, destacó que este encuentro constituye una de las actividades culturales más importantes que se desarrollan anualmente en la localidad.


«Los segundos sábados de junio tradicionalmente se realizan los encuentros de San Juan de Tierra. En nuestro municipio esta festividad logra reunir entre 500 y 600 personas provenientes de distintas localidades del estado Aragua, quienes participan con el propósito de rendir homenaje a San Juan Bautista y mantener viva una tradición que forma parte de nuestra identidad», expresó.


Morales explicó que el encuentro no sólo fortalece las expresiones culturales locales, sino que también permite el intercambio entre agrupaciones que durante años han trabajado por preservar esta manifestación popular.


Cada cofradía aporta elementos propios de su comunidad, enriqueciendo una celebración que encuentra en la diversidad una de sus principales fortalezas.

UN PATRIMONIO QUE TRASCIENDE FRONTERAS

Los Tambores de San Juan constituyen una de las expresiones culturales más emblemáticas de Venezuela.
Su importancia quedó reflejada en el año 2021 cuando la Unesco incluyó el ciclo festivo alrededor de San Juan Bautista en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo así su valor histórico, espiritual y social.


Este reconocimiento internacional reafirmó la necesidad de continuar promoviendo espacios donde las nuevas generaciones puedan conocer y participar activamente en estas tradiciones.


Precisamente, uno de los aspectos más destacados del encuentro realizado en El Consejo fue la presencia de niños, jóvenes y adultos compartiendo una misma celebración.


Muchos de ellos acompañaban a sus familias, aprendiendo los cantos, los toques de tambor y los rituales que forman parte de esta manifestación.


Para los cultores, esa participación juvenil representa una garantía de continuidad para una tradición que ha logrado mantenerse vigente gracias al compromiso de quienes la practican y la transmiten.

LAS CALLES SE CONVIRTIERON EN UN GRAN ESCENARIO CULTURAL

Luego de las actividades desarrolladas en la Casa de la Cultura, las cofradías iniciaron una colorida procesión hacia la Plaza Miranda.
A lo largo del recorrido, el sonido de los tambores acompañó el desplazamiento de los devotos, mientras habitantes y visitantes observaban una de las expresiones más auténticas de la cultura popular venezolana.


Ya en la plaza, cada agrupación realizó presentaciones individuales donde exhibió sus imágenes de San Juan, compartió sus cantos tradicionales y mostró las particularidades que distinguen a cada comunidad.

El retumbar de los tambores llenaron de alegría el ambiente


Los asistentes pudieron apreciar la riqueza cultural que caracteriza a estas manifestaciones, así como la profunda conexión espiritual que mantienen sus participantes con el santo venerado.

RECONOCER A QUIENES PRESERVAN LA TRADICIÓN

Como parte del cierre de la jornada, los organizadores entregaron reconocimientos a cada una de las cofradías participantes, resaltando el trabajo constante que realizan para mantener viva esta expresión cultural.


El gesto sirvió para agradecer el compromiso de hombres y mujeres que durante décadas han dedicado esfuerzos a preservar una tradición que continúa ocupando un lugar especial dentro de la identidad de los pueblos aragüeños.


Con más de tres décadas de historia, el Encuentro de San Juan de los Valles de Aragua sigue consolidándose como una cita imprescindible para los cultores populares de la región.


Su permanencia en el tiempo demuestra que las tradiciones no sólo sobreviven cuando son recordadas, sino cuando son vividas, compartidas y celebradas por las comunidades que las sienten como parte fundamental de su historia.


Y en El Consejo, una vez más, los tambores volvieron a demostrar que la fe, la cultura y la memoria colectiva continúan encontrando en San Juan Bautista una razón para reunirse.

DANIEL MELLADO | elsiglo