Luego de los acontecimientos registrados en la madrugada del pasado sábado a escala nacional, este domingo 4 de enero el municipio José Félix Ribas, en el estado Aragua, comenzó a mostrar señales de reactivación comercial, aunque de forma moderada y bajo un ambiente marcado por la prudencia, tanto de comerciantes, como de consumidores.

Y es que no es un secreto para nadie que tras lo vivido en el país durante las primeras horas del sábado, muchos ciudadanos optaron por resguardarse en sus hogares, mientras que un importante número de establecimientos comerciales decidió no abrir sus puertas como medida preventiva. El panorama del sábado estuvo caracterizado por calles con poco tránsito, santamarías abajo y una ciudadanía atenta al desarrollo de los acontecimientos.
Sin embargo, con el transcurrir de las horas y ya entrada la jornada dominical, el escenario comenzó a cambiar paulatinamente en la entidad ribense. Desde tempranas horas de la mañana de este domingo se pudo observar una mayor presencia de personas en las calles, así como un incremento en el número de comercios, que con cautela decidieron reactivar sus actividades para atender a la población.

Durante un recorrido realizado por diversas zonas comerciales de la ciudad de La Victoria, se constató que los establecimientos vinculados al expendio de alimentos fueron los que en su mayoría lideraron esta reapertura progresiva.
Panaderías, abastos, supermercados y pequeños comercios levantaron sus santamarías de forma parcial, ofreciendo productos básicos a los clientes que salieron principalmente con la intención de abastecer sus hogares.
A diferencia del día anterior, las colas organizadas que se registraron frente a algunos comercios comenzaron a disminuir notablemente. Las pocas colas que se observaron correspondían únicamente a personas en espera de ser atendidas, sin aglomeraciones prolongadas y con tiempos de espera relativamente cortos, lo que permitió un flujo más dinámico dentro de los locales.

John Cáceres, trabajador de una reconocida panadería de la localidad, señaló que el movimiento comercial durante este domingo se mantuvo tranquilo, propio de un día 4 de enero. «Fue un ambiente calmado, sin mayor presión. Decidimos abrir, pero no de manera completa para mantener una mejor organización y estar prevenidos ante cualquier eventualidad», explicó.
Cáceres destacó que aunque el entorno transmitía tranquilidad y una sensación de rutina habitual, optaron por trabajar bajo medidas internas de precaución. «No abrimos todo el local como un día normal, sino de forma controlada, cuidando al personal y a los clientes», agregó.
Asimismo, aseguró que la decisión de levantar las santamarías respondió a la necesidad de atender a la comunidad, especialmente por tratarse de un comercio perteneciente al gremio de alimentos.
«Todo se estaba reactivando poco a poco y nosotros, como comerciantes, tenemos el compromiso de estar al servicio de la gente, pero siempre actuando con cautela», puntualizó.
TRANSPORTE PÚBLICO LENTO
En cuanto a la movilidad dentro del municipio, aunque se evidenció una mayor presencia de ciudadanos en comparación con el sábado, el transporte público no operó con total normalidad.
Durante la jornada del sábado pocas unidades circularon por las principales calles y avenidas de La Victoria, lo que obligó a muchos usuarios a trasladarse caminando o a permanecer más tiempo del habitual en las paradas.

No obstante, es importante resaltar que todas las líneas de transporte que hacen vida en el municipio José Félix Ribas se mantuvieron operativas, aunque con una reducción considerable en el número de unidades disponibles, situación que influyó directamente en la dinámica de traslado de los ciudadanos.
ESTACIONES DE SERVICIOS LABORANDO A CABALIDAD
Otro de los aspectos que reflejó normalidad durante este domingo fue el funcionamiento de las estaciones de servicio, las mismas laboraron de manera regular, con colas cortas y un despacho continuo de combustible. Incluso se pudo observar la llegada de gandolas distribuidoras a varias de estas estaciones, lo que generó una percepción de estabilidad en el suministro.
Este movimiento en las estaciones de servicio fue interpretado por muchos ciudadanos como una señal positiva, al evidenciar que los servicios esenciales continuaban operando sin mayores contratiempos, contribuyendo así a la sensación de calma y progresiva normalización en la jurisdicción.
RIBAS ABRAZANDO LA NORMALIDAD
En líneas generales, este domingo 4 de enero transcurrió en el municipio José Félix Ribas bajo un ambiente de cautela, pero con signos claros de reactivación. Comerciantes y clientes coincidieron en retomar poco a poco sus actividades cotidianas, priorizando la organización, la prudencia y el abastecimiento de productos esenciales.
Aunque el ritmo aún no alcanza los niveles habituales, la jornada dejó ver un municipio que comienza a levantarse tras los hechos recientes, apostando por la estabilidad y el retorno gradual a la rutina diaria, siempre atentos a la evolución del contexto nacional.
DANIEL MELLADO
GM
