El precio del kilo de carne se ha mantenido estable durante los últimos dos meses, desafiando la constante fluctuación de la tasa de cambio. Este fenómeno da un respiro temporal a los consumidores, quienes enfrentan desafíos diarios para mantener la proteína en su dieta.

En este sentido, comerciantes del sector cárnico en Caña de Azúcar, municipio Mario Briceño Iragorry, señalaron que si bien el precio de la mercancía no ha variado significativamente, el principal factor de inestabilidad es la moneda estadounidense. Una realidad que obliga a los consumidores a ajustar sus presupuestos constantemente.
Los comerciantes indicaron que los precios se han sostenido gracias a una dinámica interna del mercado, aunque reconocen que la estabilidad podría ser frágil.
A pesar de la estabilidad de precios en dólares, la capacidad de compra del venezolano sigue siendo limitada. Los comerciantes observan que los clientes han modificado sus hábitos de compra, optando por adquirir cantidades mínimas. Según lo informado por José Luis González, carnicero, «los clientes compran así sea de poquito porque tienen que comprar para comer».
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Esta limitación presupuestaria también ha llevado a muchos a buscar alternativas proteicas más económicas. La carne roja, aunque se mantiene el precio, sigue siendo un lujo para algunos hogares. Se ha notado que hay algunos clientes que «suplantan la carne por el pollo u otros alimentos», buscando opciones más accesibles para sus comidas diarias.
Dentro de los cortes, uno destaca como el favorito y el más accesible para el rendimiento de las comidas familiares. La carne molida es la más vendida en los mostradores, una elección estratégica para el consumidor.
La razón de la popularidad de este corte es su versatilidad. Eligen la molida, ya que su precio ronda el mismo rango que otros cortes, permitiendo a las familias preparar varias comidas con una sola compra, optimizando el presupuesto semanal.
FABIOLA RODRÍGUEZ
GM
