Luego de superar exitosamente su etapa de cuarentena y adaptación, la guacamaya «Petra Victoria», alzó sus alas hacia la verdadera libertad.

No solo fue ella, otras tres guacamayas rojas (Ara chloropterus), que también habían sido rescatadas. Las cuatro ahora disfrutan de la naturaleza bajo el monitoreo de la Estación Ecológica Guaquira en el estado Yaracuy, según el comunicado publicado por el zoológico Leslie Pantin, recinto en el que Petra pasó por un «cuidadoso proceso de cuarentena y adaptación para su inserción en su hábitat natural».

Para este procedimiento fue necesaria la integración con Minec Aragua y el Zoológico Las Delicias. «El grupo de guacamayas estuvo conformado por Petra, la guacamaya roja de la Victoria; Lola, otra guacamaya roja entregada voluntariamente a nuestra institución y 3 guacamayas rojas rescatadas por el zoológico de Las Delicias», especificó el comunicado.
Declaraciones
«Fue un largo proceso de adaptación para unir todas las guacamayas, relacionándose entre ellas, antes de ser liberadas y así facilitar su adaptación al medio natural», informó el zoológico Leslie Pantin.
Por supuesto, hacen mención especial al Sr. Oscar Pietri, quien prestó su colaboración para realizar la liberación en la Estación Ecológica, que se encuentra dentro del área de distribución natural de esta especie.
Pero, ¿quién es petra?
La muy querida Petra, se encontraba originalmente en la población de La Victoria, municipio Ribas del estado Aragua, una zona que no forma parte de la distribución de esta especie.
Aunque no hay información concreta sobre su procedencia, esta colorida ave llegó a la comunidad y los vecinos empezaron a proveer alimentos. Al parecer, el afecto con el animal fue mutuo; fueron virales los videos en los que niños y adultos la llamaban «¡Petra!» Y ella volaba hasta ellos para recibir las caricias en su plumaje.
Sin embargo, el 18 de agosto de 2025, debido al rechazo de algunos vecinos y un intento de envenenamiento que había recibido el animal, algunas personas de la comunidad reportaron la situación a los entes correspondientes, los cuales, trasladaron a Petra hasta el zoológico Leslie Pantin, para recibir la atención necesaria para su adaptación y posterior liberación en su hábitat natural.
Las controversias se encendieron en las redes sociales, un rechazo constante al traslado de la guacamaya a este centro generó una negativa contundente entre los internautas, que deseaban que esta volviera nuevamente a La Victoria.
Más detalles

Adicional a esto, se cuestionaba el tamaño de la jaula de cuarentena. Cabe destacar que un ave rescatada debe pasar por una cuarentena estricta por razones críticas de salud pública, sanidad animal y bioseguridad en el centro de rescate.
El objetivo principal es proteger a las demás aves y animales del centro o de la naturaleza, en el caso de una reinserción, de cualquier enfermedad o parásito que el ave rescatada pueda portar.
A pesar de que muchos victorianos se negaban a escuchar la explicación de los expertos sobre el por qué la guacamaya ahora permanecía en cautiverio, el zoológico Leslie Pantin respondió.
A través de una publicación en redes sociales, explicaron lo siguiente: «Debido a la cantidad de ofensas, insultos, difamaciones, amenazas, etc., que hemos recibido por muchas personas de forma privada y pública, hemos decidido dar esta explicación, para que la gente entienda qué fue lo que sucedió».
Más declaraciones
«Algunas personas de la comunidad se pusieron en contacto con nosotros por este caso y querían que fuéramos a buscar al animal, le explicamos que nosotros no tenemos esa potestad y necesitábamos permisos especiales, que se dirigieran al Minec, institución acreditada (…) Por lo que nos explicaron el animal ha llegado a agredir a algunas vecinos y a incomodar a otros, por esto, en la comunidad habían personas que la querían y otras que no», continúa la publicación.
En este sentido, comentan que una vez todo estuvo en regla, junto a los oficiales del Minec Aragua «Petra Victoria» fue trasladada a esta institución, siendo acompañada por unas personas de la comunidad.
«La guacamaya pasa a un recinto de cuarentena donde se trata, inclusive contra posible consumo de venenos, como dijeron las personas de la comunidad (…) Muchos han comentado que la liberen, y nosotros estamos de acuerdo totalmente que sea liberada, después de evaluarla, pero en su hábitat natural y dentro de su distribución real o histórica, no en la ciudad. La decisión la tomará el Minec y no nosotros», finalizó el comunicado.
¿Por qué en Yaracuy y no en La Victoria?
Generalmente, un ave silvestre rescatada en una comunidad no debe ser liberada en una zona urbana, sino en su hábitat natural y una de las principales razones, centrada en la supervivencia del ave y el equilibrio ecológico, es el riesgo en la ciudad, porque estos lugares presentan peligros únicos para las aves silvestres no adaptadas, como depredadores domésticos; colisiones con ventanas, vehículos y otras estructuras; falta de alimento adecuado ya que el ave necesita encontrar su dieta natural (semillas específicas, insectos, néctar).
Por otra parte está la pérdida de habilidades de supervivencia, ya que durante este tiempo que permanezca en contacto constante con los humanos puede volverse improntada o «humanizada», lo que la hace sumamente vulnerable.
En cuanto a los riesgos ecológicos y de salud pública, liberar un ave en un lugar inadecuado puede tener consecuencias más amplias como el hecho de ser una especie que no es nativa de esa zona urbana específica, su liberación podría desplazar a las especies locales que sí están adaptadas.
Más datos de las aves
En algunos casos (especialmente con aves de jaula exóticas), si el ave sobrevive y se reproduce, podría convertirse en una especie invasora que compite con las aves nativas por recursos y sitios de anidación.
Por otra parte, si el ave porta alguna enfermedad o parásito (incluso si parece recuperada), puede transmitirlo a la población de aves silvestres locales, causando un brote.
Por estas razones, la liberación de un ave rescatada siempre debe realizarse bajo la supervisión de expertos (centros de rescate o veterinarios especializados).
Y entonces, ¿cuál es su hábitat natural?
El debate sobre el verdadero hábitat natural de «Petra Victoria» fue altamente discutido, la opinión de los habitantes se contraponía a la de los expertos que hicieron el procedimiento.
Ante esta situación, acudimos al Salomón de estos tiempos, la Inteligencia Artificial, con la intención de no fijar posiciones a favor ni en contra de ninguno de los involucrados. Esta fue la respuesta: «El hábitat natural de la Guacamaya Roja en Venezuela se ubica principalmente en las zonas de selvas y bosques húmedos tropicales de tierras bajas en la región sur y oriental del país».
En este sentido, desglosa la información en varias áreas de distribución que son las siguientes:
- -Región Guayana: Abarca los estados de Amazonas y Bolívar. Esta es una zona clave de selva virgen y bosques perennifolios donde encuentran los recursos y los árboles de gran altura que necesitan para anidar.
- -Los Llanos: Particularmente en áreas de bosques de galería (selvas ribereñas que bordean los grandes ríos) y palmerales en los estados llaneros.
- -Delta del Orinoco: Incluyendo zonas del estado Delta Amacuro, donde habitan en los ecosistemas de manglares y selvas costeras cercanas a cursos de agua.
- -También se les encuentra en la Sierra de Perijá y cuenca del lago de Maracaibo, estado Zulia. Además en los estados Yaracuy, Carabobo y Miranda.
¿Qué pasa con las guacamayas de Caracas?
Ante toda la controversia que rodea a «Petra Victoria», surgió otra interrogante: ¿Por qué no puede haber guacamayas en La Victoria, pero sí en Caracas?
La presencia de estas hermosas aves en la capital venezolana ya forma parte del día a día de la ciudad, como si siempre hubiesen estado allí, cuando la realidad es muy distinta.
Las guacamayas que hoy sobrevuelan Caracas no son nativas del Valle capitalino. Su presencia es el resultado de una población introducida y asilvestrada, cuyo origen se debe principalmente al tráfico y comercio ilegal de especies, según han explicado algunos expertos a lo largo de los años.
En Caracas
Los individuos que hoy forman la población silvestre en Caracas son descendientes de aquellas aves que se escaparon accidentalmente de sus jaulas o casas o fueron liberadas deliberadamente por sus dueños (ya sea por cansancio o con buena intención).
Por otra parte, existe una leyenda urbana asociada a un inmigrante italiano, quien supuestamente a finales de los años 70 comenzó a cuidar y liberar guacamayas en el sector de Colinas de Bello Monte.
Aunque su papel pudo ser significativo al facilitar la supervivencia y la reproducción de los primeros ejemplares, los expertos creen que la llegada original de las aves a Caracas fue un proceso más amplio impulsado por el tráfico ilegal.
La importancia de los zoológicos modernos
En la comunidad de Rosario de Paya, parroquia Pedro Arévalo Aponte del municipio Santiago Mariño, se encuentra un jardín zoológico, cuyo nombre rinde tributo a su fundador, el Dr. Leslie Pantin, quien junto a su esposa Ledia Contreras, estableció este centro para conservación de fauna y flora venezolana en el año 1963.
En la actualidad, Federico Pantin, junto a su esposa Tuena de Hernández, ambos veterinarios, decidieron mantenerse firmes a pesar de las dificultades y continuar honrando la vida de cada una de las especies.
A pesar de toda esta lucha y esfuerzo, muchas organizaciones e individuos critican la existencia de zoológicos por considerarlos «cárceles de animales», situación a la que Federico Pantin respondió en una entrevista realizada por el diario elsiglo en el año 2022, que «la finalidad principal de un zoológico moderno es la conservación y aquellos que no vayan en esa dirección están desfasados y serán criticados perennemente».
Reproducción de especies
Profundizando un poco en el tema de la reproducción de especies, es importante mencionar que este zoológico cuenta con planes concretos de conservación de especies en estado crítico de extinción y otras que son vulnerables debido a la considerable reducción de su población, para así progresivamente poder liberarlos en su hábitat natural.
Entre dichos planes de conservación dentro de este zoológico están el caimán del Orinoco, el galápago zuliano, el mono araña del norte, galápago llanero, caimán de la costa, entre otros.
Es importante destacar el proyecto de conservación del cardenalito que es posible gracias a una asociación con la ONG Provita y el Instituto Smithsonian de Washington, que promovieron un centro con sede en el Leslie Pantin, con biólogos y veterinarios para aportar un granito de arena en la preservación de esta especie en peligro crítico de extinción debido a los estragos del mercado de la canaricultura.
Otros puntos importantes es que los zoológicos son lugares donde, si una especie no puede ser reinsertada a su hábitat natural, pueden permanecer allí con las atenciones adecuadas y estas servirán para promover la educación ambiental.
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En cuidados
También se debe destacar la investigación dentro de los zoológicos para generar tanto de hábitat, alimentación y reproducción de todas las especies que se tienen cautivas.
Todo esto tomando en cuenta el bienestar animal ya que en este zoológico en particular, se trata de emular el ambiente natural de cada especie, considerando el espacio y el enriquecimiento ambiental con plantas, piedras, troncos, además de brindar la alimentación y nutrición adecuada.
Por otra parte, desde este lugar, también se busca promover actividades de protección de especies autóctonas que se encuentran amenazadas.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
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