En un sondeo realizado en las inmediaciones de la Plaza Bicentenaria de Maracay, los adultos mayores manifestaron que el Bono de Guerra depositado por el Gobierno nacional solamente cubre los gastos en comida y medicamentos.


Los pensionados explicaron que, tras recibir el pago, la dinámica es automática, ya que este beneficio solo les permite cubrir algunas de sus necesidades básicas. En el caso de las medicinas, el gasto es religiosamente mensual.
Pedro Sulbarán, un pensionado con discapacidad de 77 años de edad, calificó este ingreso como una «media ayuda», ya que padece de diversas patologías relacionadas con próstata, cervical y tensión, cuyos tratamientos superan el monto del beneficio recibido.
«No me alcanza para mucho, sin embargo, ando caminando haciendo mis gestiones; si aumentan cualquier cifra, deben ponerle un paro al comercio y al transporte para que no se nos vaya todo ahí», manifestó con preocupación.

Por su parte, Eufemio Garcia, de 66 años de edad, se mantiene activo laboralmente como árbitro de béisbol y softbol, ya que ni la pensión ni el bono de guerra cubren sus necesidades básicas. De hecho, señaló que el bono le permite adquirir algunos medicamentos en comparación con otros gastos médicos mayores.
«Tengo que seguir, mientras tenga fuerzas estoy trabajando, porque con lo que tenemos ahorita no nos alcanza para nada» afirmó.
También te puede interesar: Apagones afectan al centro de Maracay
SIN EXPECTATIVAS: EL COSTO DE LA SALUD

Pedro Pérez, otro de los consultados en la Plaza Bicentenaria, relató que su único gasto con el bono es para sus medicamentos, una prioridad absoluta dado su diagnóstico como paciente oncológico.
Al referirse a un posible aumento o mejoras económicas, Pérez se mantuvo escéptico: «Expectativas no, no tengo ninguna, ya que para lo único que me alcanza el bono es para comprar mis medicamentos, lo que estamos viviendo es más de lo mismo de hace 40 o 60 años atrás, pero creo que hasta peor», sentenció con resignación.
Los pensionados continuarán enfrentando el dilema de priorizar el consumo de alimentos o gastos médicos. Pero el bono seguirá siendo un alivio estadístico.
En este contexto complejo, los adultos mayores se mantienen a la espera de una mejora en sus ingresos, para así garantizar un estilo de vida digno.
KENYURI CARRILLO (Pasante) | elsiglo
