El aroma del café recién colado y de los pastelitos recién fritos continúa marcando el inicio de la jornada para cientos de habitantes del municipio Las Tejerías, del estado Aragua, donde los desayunos tradicionales mantienen una importante demanda, especialmente durante los fines de semana, cuando aumenta la movilidad de personas que aprovechan para realizar diligencias, compras o simplemente compartir un momento en familia.

En distintos puntos de la localidad, comerciantes coinciden en que el desayuno sigue siendo uno de los momentos con mayor movimiento para los pequeños negocios dedicados a la venta de alimentos, convirtiéndose además en un impulso para la economía local.
Uno de ellos es José Luis Bache, quien desde el sector La Hoyada ofrece diariamente una amplia variedad de pastelitos elaborados con rellenos tradicionales que forman parte del gusto de los venezolanos.
«Durante toda la semana tenemos movimiento, pero los sábados y domingos son los días más fuertes. Mucha gente sale temprano a hacer mercado, resolver diligencias o visitar familiares y aprovecha para desayunar. El pastelito sigue siendo uno de los favoritos porque es rápido, económico y muy nuestro», comentó.
SABORES PARA TODOS LOS GUSTOS
Entre las opciones más solicitadas destacan los pastelitos de carne mechada, carne molida, pollo, chuleta ahumada, chicharrón, jamón con queso y queso, sabores que, según explicó el comerciante, continúan siendo los preferidos por quienes visitan el establecimiento.
Además de la variedad, Bache señaló que otra de las estrategias para atraer clientes ha sido mantener precios accesibles y ofrecer promociones que permitan a las familias disfrutar de un desayuno completo sin afectar significativamente su presupuesto.

«Tratamos de mantener precios que la gente pueda pagar. Tenemos un combo de dos pastelitos, del sabor que prefieran, acompañado de un vaso de jugo o un café por 950 bolívares. También pueden comprar cada pastelito por 500 bolívares y la bebida por separado, dependiendo de lo que deseen», explicó.
UN IMPULSO PARA EL COMERCIO LOCAL
El comerciante considera que, pese a los cambios económicos y a las nuevas opciones gastronómicas, los desayunos tradicionales continúan ocupando un lugar importante en las preferencias de los consumidores, manteniendo activo el movimiento comercial de pequeños emprendimientos familiares.
Para quienes recorren las calles de Las Tejerías durante las primeras horas del día, detenerse a disfrutar de un pastelito acompañado de un café o un jugo sigue siendo una costumbre que trasciende generaciones y que, además de conservar los sabores tradicionales, continúa respaldando el trabajo diario de decenas de comerciantes que encuentran en el desayuno uno de los principales motores de su actividad económica.
DANIEL MELLADO | elsiglo
