A primera hora de este lunes, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana llevaron al Servicio de Medicina Legal de Caña de Azúcar a un adolescente de 14 años, señalado de asesinar a su tío de una puñalada en el tórax.

El traslado se realizó para cumplir con la evaluación médico-legal de rigor, procedimiento que confirmó que el joven no presenta lesiones visibles. Al ingresar al recinto, el muchacho mostraba un rostro marcado por el trasnocho y una mirada de profunda aflicción, según testigos presenciales.
Los hechos que condujeron a esta situación ocurrieron la tarde del domingo, poco antes de las 6:00 p.m., en una vivienda ubicada en la calle Yaracuy del sector La Cooperativa, zona norte de la ciudad.
De acuerdo con las pesquisas iniciales, el adolescente y su tío, identificado como Reyner Rosales Sánchez, de 23 años de edad, sostuvieron una acalorada discusión por motivos que se mantienen bajo investigación.
Minutos después de la riña, el joven habría ido a la cocina, tomado un cuchillo y propinado una certera puñalada en el pecho a su familiar, quien falleció a los pocos minutos en el lugar.
La Policía Nacional Bolivariana tiene un plazo de 24 horas, contadas desde la aprehensión, para presentar al adolescente ante un tribunal de control para la imputación formal del delito de homicidio.
Posterior a la audiencia, su situación jurídica quedará a cargo del Sistema Autónomo de la Defensa Pública (Sapanna) o bajo lo que determine el órgano judicial, según la información disponible para los medios de comunicación.
El entorno familiar, devastado por la tragedia, no alcanza a comprender las razones del fatal desenlace. Fuentes cercanas indicaron que el presunto agresor había regresado hacía poco tiempo de Colombia y, al parecer, mostraba cambios en su conducta.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer los motivos precisos del altercado, la comunidad de La Cooperativa amaneció consternada por el violento suceso que enluta a una familia y expone una nueva cara de la conflictividad social.
El caso reabre el debate sobre la intervención en conflictos familiares y la atención a adolescentes en situación de riesgo, en un hecho donde la justicia deberá determinar las responsabilidades penales conforme a la ley.
LUIS ANTONIO QUINTERO
