El 2025 fue un año de contrastes: hubo avances y retrocesos, esperanza y duelo, innovación y conflicto. Para muchos, un año inolvidable, para otros, un año que desean olvidar para siempre.

Sin embargo, pese a los altibajos, a medida que se acerca el 2026 los aragüeños miran hacia el futuro con esperanza y entusiasmo.
Haciendo un recorrido por las transitadas calles de la ciudad, los maracayeros expresaron sus más sinceros deseos para el próximo 2026: «felicidad, suerte, salud y una economía prospera» son parte de los anhelos de Alí Torrealba, quien sueña con algo más grande y a beneficio de todos «que la economía de Venezuela surja».
Los venezolanos, quienes ante la escasez, la crisis o las dificultades cotidianas siempre tienen una solución creativa, una muestra de solidaridad, una sonrisa y una inmensa capacidad de resiliencia, siempre piensan en el bienestar del colectivo, así lo demostró Torrealba, quien concluyó deseando «felicidad para todo el mundo, que Dios nos bendiga a todos».
Belkis García, quien se encontraba transitando a tempranas horas por el boulevard Pérez Almarza, expresó que su mayor sueño es que «la economía del país vuelva a ser como antes». Igualmente recordó que anteriormente el sueldo del venezolano alcanzaba para cubrir los gastos de la cesta básica, ya que «la prioridad para un ser humano es estar bien alimentado», lo que permitirá tener un buen desempeño en todos los ámbitos de la vida cotidiana.


Por su parte, Edgar Vergara centró sus deseos en una vida colectiva calmada, tranquila, llena de paz y felicidad para todos, expresó que el panorama político actual esta marcado por los problemas, razón por la cual prioriza en la búsqueda de una vida sosegada. De igual forma, Zuleima Mendoza sumó sus peticiones por la paz, la salud y «que el Señor haga lo que tenga que hacer por Venezuela», puntualizó.
A pesar de los desafíos que marcaron el 2025, los maracayeros se preparan para recibir el 2026 con esperanza y determinación, en cada rincón de la ciudad se respira el deseo de un año más prospero, con más y mejores oportunidades, salud y estabilidad para todos.
Durante este recorrido, se evidencio que las dificultades no han apagado el espíritu solidario, ni la fe en un futuro mejor, por el contrario, se ve fortalecido el anhelo colectivo de ver a Maracay y a Venezuela avanzar en beneficio de toda la comunidad.
EYRLEN NAREA CEBALLOS | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
