Inicio En Aragua Maracayeros aprovecharon el bono de guerra para hacer sus compras

Maracayeros aprovecharon el bono de guerra para hacer sus compras

La inestabilidad económica en Venezuela ha convertido la venta de alimentos en un vaivén constante. Sin embargo, vendedores informales en Maracay han reportado un aumento en la compra de productos esenciales, como plátanos y huevos, una movida que coincide con el pago del bono de guerra económica, un subsidio crucial para la población de la tercera edad.

Maracayeros aprovecharon el bono de guerra para hacer sus compras elsiglo.com.ve
Medio cartón de huevos en 600 bolívares

Jorge Hernández, un vendedor del sector, notó el incremento en la demanda. «Pagaron la guerra económica, eso es una ayuda para las personas de la tercera edad, ellos se ayudan es con eso», comentó, señalando que los adultos mayores dependen de esta ayuda para adquirir productos básicos. Su testimonio resalta la importancia de estos bonos para el sustento de miles de familias.

Consciente de la situación económica de sus clientes, Hernández se adapta a sus necesidades. «Aquí les vendemos desde 2 plátanos, 3 plátanos, lo que el cliente realmente quiera, estamos para servirle, adaptándonos a la realidad económica», explicó. Esta flexibilidad en la venta de productos al detal es una estrategia que permite a los consumidores comprar lo que pueden, sin tener que adquirir grandes cantidades.

Jorge Hernández

Hernández agregó que el comercio actual es impredecible. La venta de alimentos está «al azar», con días buenos y días malos. «Todo lo que utiliza el consumidor se encuentra así actualmente, el queso, el pollo y todos esos alimentos», afirmó.

En cuanto a los precios, Hernández detalló las ofertas que maneja para sus clientes. Los huevos extras, por ejemplo, están en 600 bolívares el medio cartón, mientras que el cartón completo tiene un costo de mil 100 bolívares, una rebaja que incentiva a los consumidores a comprar en mayor cantidad.

Vendedores y consumidores se adaptan a las fluctuaciones económicas. La venta de alimentos básicos demuestra que a pesar de las dificultades, el día a día continúa y la comunidad se esfuerza por seguir adelante.

FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo

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