En un ambiente cargado de mística y creatividad, la «Ciudad Jardín» se convirtió en el epicentro de la cinematografía venezolana, rindiendo tributo a una tradición que sigue más viva que nunca en el corazón del estado Aragua y que honra cada año la llegada del cine a Venezuela.

Hoy son 129 años de aquel 28 de enero cuando Manuel Trujillo Durán, exhibió en el Teatro Baralt de Maracaibo, los documentales «Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa» y «Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo», convirtiéndose en el punto de partida de la creación cinematográfica venezolana.
La programación que continúa el día de hoy en el estado Aragua, como fecha central de esta celebración, ha buscado fusionar la tradición con el talento emergente.
La agenda, que se extiende desde las 9:00 am hasta las 4:00 pm, ofrece al público una experiencia integral que incluye proyecciones de cortos y largometrajes, presentaciones musicales y encuentros directos con los realizadores, permitiendo un intercambio único entre la obra y su espectador.
La jornada inició con un considerable número de asistentes, destacando la presencia de jóvenes estudiantes de cine que acudieron masivamente para honrar los 129 años del cine nacional. Este relevo generacional es el reflejo de un movimiento que se niega a desaparecer.
Cine para todos
Entre los protagonistas de la celebración destaca Daniel «Hippie» Peña, miembro de la Red de Cine Aragua y uno de los homenajeados de este año.

Peña aprovechó el encuentro para reflexionar sobre el impacto social de este arte, afirmando: «Toda mi vida he estado luchando para que el cine siga siendo importante, más que la televisión, más que las redes, porque para mí el cine ha sido además del espectáculo, es educación, transformación, creador de conciencia».
La Red de Cine Aragua, que según Peña «ha venido creciendo» con la incorporación de «gente nueva», tiene sus raíces profundamente ancladas en la formación universitaria y el trabajo comunitario.
«Tenemos más de 30 años haciendo esta actividad. Para mí nació en la Facultad de Agronomía de la UCV en el Cine Club. Nelson Escalona, por su parte, hacía actividades por el Día del Cine en El Limón, en Caña de Azúcar y después nos unimos», recordó el realizador.
Asimismo, relató que este movimiento posteriormente se consolidó en el Teatro Ateneo de Maracay y a pesar de los logros y de haber formado a nuevas generaciones, señaló que aún quedan deudas pendientes para el gremio en la región.
«Aprendimos a hacer películas, ahora somos profesores. Pero todavía nos falta algo: el local para la sede de la Red de Cine, reconstruir los Cine Club», añadió Peña.

Para «El Hippie», el futuro de la exhibición cinematográfica no está necesariamente en las grandes salas comerciales, sino en la cercanía con el espectador. «Para esto es importante incluir las comunidades porque no es necesario un cine para 500 personas, la gente quiere algo más íntimo, de 30, 20 personas, que puedan disfrutar, salir, compartir y hablar de la película que vio», explicó con la plena convicción de que se debe apoyar la iniciativa de recuperar los Cine Club y otros espacios similares.
Sin embargo, la fiesta continúa este 28 de enero con la proyección del documental «Desolada», obra de Peña, junto a una selección de cortos y películas que prometen seguir cautivando a la audiencia aragüeña, además de múltiples actividades que seguramente dejarán huella en todos los presentes.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
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