Este jueves 15 de enero, se celebra el Día del Maestro en Venezuela, y los docentes que hacen vida en los distintos planteles educativos del estado Aragua reafirmaron nuevamente su compromiso de seguir dando amor a través de la pedagogía, y así poner su granito de arena, formando a las nuevas generaciones, que serán los hombres y mujeres del mañana en nuestra nación.

Dicha fecha que tuvo sus orígenes en la creación de la Sociedad Venezolana de Maestros, que se produjo un día como hoy del año 1932, también significa un momento para revindicar las luchas gremiales de este sector de la sociedad, que en la actualidad siguen demandando por mejores ingresos, a fin de continuar contribuyendo con la formación.
En este contexto, Karima Campos, docente con más de 25 años de experiencia, demuestra a través de la pedagogía su contribución a nuestro país, dando clases de educación inicial en la Escuela Santos Michelena del sector San José de Maracay. Sigue su misión con la misma convicción inquebrantable que mantiene desde el primer día que comenzó a ejercer la docencia.

«No hay prueba más fehaciente que es la que estamos haciendo nosotros, dando nuestro aporte», aseguró con seguridad la maestra.
La docente afirmó que en la institución trabajan de lunes a viernes, en horarios completos, a pesar de las dificultades que deben afrontar como cada venezolano, lo «que es obvio y evidente, donde no ganas el sueldo que nos merecemos. Sin embargo, nos encontramos aquí dando el todo por el todo, trabajando con las uñas, porque soy creyente de que la prioridad es la educación en nuestro país», recalcó.
Campos explicó que los maestros son parte del pilar de la sociedad, ya que ellos, con mucho compromiso, forman a los niños de la educación inicial para que sean hombres y mujeres de bien, como merece nuestro país.

«Es la base fundamental así como es la familia, y como tal debemos aportar el todo por el todo, poner de nuestra parte, poner a un lado ciertos problemas, situaciones que se nos presentan porque somos seres humanos», dijo.
La maestra Karima destacó que llega con una sonrisa y la mejor actitud para darle clase a todos los pequeños de la escuela Santos Michelena. Incluso, a pesar de algunas condiciones inadecuadas de la infraestructura del plantel, todos los días hacen lo mejor para apoyar a los protagonistas de la vida: nuestros niños.
«Nuestra formación es importante, porque ellos son totalmente ajenos a la situación que estamos», reflexionó.

La palabra clave para Campos en estos tiempos difíciles es el amor, ya que sin ese sentimiento, sería cuesta arriba para los docentes cargar con esta grandísima responsabilidad de ser los segundos padres de los niños y niñas aragüeños.
«Siento amor, mucho amor, porque tu no tienes idea de que eso es lo que nos ha ayudado muchísimo a los docentes, porque es un amor puro y sincero. Aquí no se ve hipocresía, aquí lo que se ve es amor de parte y parte. Somos afortunadas de estar aquí, eso forma parte de nuestras vidas y nos hace seguir adelante cada día», expresó.
La docente tiene fe que las cosas mejorarán para ellos y todos los venezolanos, enviando un mensaje puro y sincero a todos los educadores, que por diversas razones, abandonaron esta profesión.
«Hay que tener fe, hay que tener esperanzas. Esta carrera nunca ha sido de buena paga desde que yo tengo uso de razón, sin embargo la situación no había llegado hasta este extremo. Tenemos que tener fe y amar lo que hacemos, porque si tú no amas lo que haces, allí es donde está la gran diferencia. Nosotros tenemos que amar, sobre todo a estos niños, y esta vocación, que no es nada fácil, porque hay una realidad que nos vamos a encontrar en cada niño, que es un ser diferente, y por lo tanto, tenemos que aprender a quererlos con tantas diferencias que tenemos», concretó.
Seguir los ejemplos de Rodríguez y Bello
Para la maestra Belén López, docente de un grupo de estudiantes del quinto grado de la escuela Santos Michelena, la educación es una labor muy bonita, creyendo firmemente que el adecuado aprendizaje y la firme enseñanza serán claves para educar al semillero de nuestro país.
«Ellos son el futuro del país, aquel profesional donde va a llevar sus habilidades en lo que respecta y a lo que ellos le gusta. Considero que los maestros somos los segundos padres para nuestros niños, una etapa importante para su desarrollo emocional, espiritual y psicológica, somos muy importante», destacó.
Ciertamente, para López la educación sigue siendo un desafió, pero aún así, aseguró que los niños se sienten motivados. Sí hay dificultad y obstáculos, pero, «vemos que ellos desafían y son unos niños que se motivan y toman el control», indicó.
También la maestra Belén López considera que el amor es la motivación más grande que tienen los docentes. «En vista de la situación país, que para nadie es un secreto, aquí estamos los que verdaderamente amamos nuestra profesión, llevamos esa labor como ejemplo de Simón Rodríguez y el ejemplo de Andrés Bello», sentenció.
Representantes apoyando la educación
Y es que la formación integral de los niños no solamente está en las aulas de clases, también se encuentran en los hogares, donde los representantes siguen brindando herramientas a los más pequeños del hogar, para que en el futuro puedan seguir construyendo su propio camino.
Lo vemos diariamente cuando los padres, madres, abuelos u otros parientes, llevan a sus hijos a las escuelas, y minutos antes de que suena el timbre de salida, ya están a las afueras del plantel para conocer de ante mano qué le enseñaron los maestros.
Pedro Requena, uno de los representantes que esperaba a uno de sus familiares en el plantel, apoya la labor de los docentes, y espera que próximamente tengan mejores condiciones laborales. «Espero que sigan así, luchando por la educación de los niños», sentenció.
Desde esta casa editorial, enviamos nuestras más sinceras felicitaciones a los maestros en su día, siendo ellos nuestros primeros educadores y que gracias a sus enseñanzas somos los hombres y mujeres que seguimos trabajando en cada uno de nuestros espacios por un mejor país.
LINO HIDALGO | elsiglo
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