El recorrido continuó y más niños levantaron su mano para ser esos embajadores que el mar necesita. El diario elsiglo, en alianza estratégica con la Fundación Arrecifes de Venezuela, trasladó esta campaña aniversario a las aulas del Instituto Privado Los Próceres.

Alrededor de 300 estudiantes de este reconocido instituto, se sumaron a la tarea en medio del asombro ante toda la contaminación que pudieron ver a través del material audiovisual proyectado en la charla. Los estudiantes descubrieron que pequeñas acciones cotidianas pueden determinar el futuro de especies enteras.

Entre los testimonios, Francesco Cerruto, alumno de 6to grado, resaltó la importancia de la responsabilidad individual al visitar los espacios naturales: «Lo que me gustó de esto fue que nos enseñan bastantes cosas, como cuidar la playa sacando la basura; cuando tú comes, la recoges y la botes en la basura».
Cerruto también mostró especial fascinación por la complejidad de la vida marina. «Me gustó mucho la parte de los manglares donde los peces chiquiticos se esconden».
Es importante que cuidemos la naturaleza y no botemos basura», afirmó el joven estudiante, subrayando la importancia de estos ecosistemas como refugio para la fauna joven.
Por su parte, Matías Zapata, quedó impactado por la relevancia que tienen los corales en la salud del océano. Con una analogía sencilla, pero poderosa, Matías comprendió la fragilidad de este hábitat: «Lo que más me gustó fue los lugares que no podíamos habitar. Más me impactó lo de los arrecifes, que no sabía que los arrecifes son el 1% del mar, pero son muy importantes, es como si fuese la casa de nosotros, pero de los peces».


El mensaje de Zapata para la comunidad fue directo y cargado de civismo, instando a sus pares y adultos a ser multiplicadores del conocimiento adquirido. «Mi mensaje para todos es que no boten basura y enseñen a las otras personas a que no ensucien. Y pórtense bien», concluyó el nuevo embajador, evidenciando que la educación ambiental es, en esencia, una lección de comportamiento social y respeto mutuo.
Por su parte, José Francisco Ruiz, admitió que la charla rompió mitos que mantenía sobre la naturaleza marina. «Lo que más me llamó la atención fue enterarme que los arrecifes son animales. Me gustó mucho lo que ustedes dijeron, porque esa información nunca la supe «, comentó.
La reflexión sobre la responsabilidad del hombre frente a la extinción de las especies fue el punto focal para Fabricio Rojas. El estudiante manifestó su alivio al saber que existen organizaciones y medios de comunicación ocupados en esta causa.

«Me gustó bastante que haya personas que consideren el cuidado de las playas. Ahora voy a intentar cuidar más y no botar basura en la arena para no contaminar el ambiente porque algunas especies pueden llegar a estar en peligro de extinción por la acción humana», relató con madurez.
Por su parte, Camila Santana confesó que desconocía la magnitud del problema del plástico y su lenta degradación. «Aprendí que la contaminación en las playas dura muchísimo. El plástico tarda 450 años en degradarse», señaló sorprendida.
Camila recalcó la necesidad de mantener un orden durante las visitas recreativas al mar, insistiendo en que la limpieza no es una opción, sino una obligación ciudadana. «Hoy aprendí que hay que mantener las playas limpias porque se contaminan, así que, cuando vayan recojan la basura y después la botan en un lugar específico para eso», exhortó la estudiante a todos los lectores del diario elsiglo.
LOS PRÓCERES SE UNE A LA CRUZADA POR LOS OCÉANOS
El personal directivo y docente del Instituto Privado Los Próceres reafirmó su convicción de que la formación temprana es la clave para la supervivencia del planeta. La jornada impactó profundamente en la comunidad educativa, enfocándose en la necesidad urgente de mitigar la contaminación en las costas venezolanas.

Julimar Navarro Ortiz, directora de la Unidad Educativa Privada Instituto Los Próceres, expresó su gratitud por este aporte informativo que refuerza los valores del plantel.
«Agradecida de antemano con elsiglo y la Fundación Arrecifes de Venezuela, quienes nos trajeron una actividad hermosa para nuestros niños, los cuales están en formación y para ellos es importante la conservación del ambiente, sobre todo de nuestros mares, nuestras playas», destacó la directora.
Navarro Ortiz subrayó que el mensaje fue claro al llamar a la reflexión sobre el futuro común: «Les hicieron un llamado a tomar conciencia sobre el cuido de las playas y para que el planeta pueda existir y tengamos un mejor ambiente, ellos deben cuidar todos los espacios naturales».
Según explicó la directora, el enfoque de la institución es aprovechar cada oportunidad para fortalecer la ética ambiental de los jóvenes. «Todo siempre con la conservación del ambiente, los mares, el aire y lo que tiene relación con nuestro planeta», puntualizó.
LA SEMILLA CAYÓ EN TIERRA FÉRTIL

Por su parte, los representantes de la Fundación Arrecifes de Venezuela manifestaron su satisfacción al encontrar un terreno fértil para el mensaje conservacionista. En este sentido, Andrea Castillo, coordinadora general de la fundación, resaltó la receptividad y el nivel de conocimiento previo que demostraron los alumnos de Los Próceres durante la actividad.
«Junto con el diario elsiglo, estamos muy contentos con la respuesta que hemos tenido por parte de los estudiantes de los colegios a los cuales dirigimos estas charlas», comentó Castillo.
La sorpresa para los expertos no solo fue el entusiasmo, sino el compromiso ético que los niños ya manifiestan frente a problemas globales como la acumulación de plásticos y otros residuos.
Castillo señaló que quedaron «sorprendidos, sobre todo, por la cantidad de información que los niños manejan y toda la conciencia que tienen con respecto a no descartar desechos en nuestras playas», lo que valida la efectividad de llevar la ciencia directamente a las escuelas.
LA VIDA MARINA
Aprendamos un poco sobre la vida marina que es muy diversa y que desde la superficie no se puede apreciar, pero está allí, silencioso, cumpliendo un rol importante para la existencia de la vida en el planeta.
MANGLARES
Constituyen pilares ecológicos fundamentales que funcionan simultáneamente como viveros naturales para especies de peces y crustáceos, y como filtros biológicos que protegen arrecifes y pastos marinos al retener sedimentos y contaminantes terrestres. Además, estos ecosistemas destacan por su extraordinaria capacidad de secuestro de carbono, almacenando masivas cantidades de este elemento tanto en su biomasa como en sus suelos profundos, lo que los consolida como uno de los sumideros más eficientes y vitales en la mitigación del cambio climático global.
PRADERAS MARINAS
Son ecosistemas conformados por plantas con flores, que han evolucionado para vivir totalmente sumergidas en aguas costeras someras. Al poseer una estructura completa de raíces, tallos y hojas, estas plantas se asientan en fondos arenosos o fangosos creando extensos hábitat que funcionan como refugios y zonas de cría estratégicas. Esta labor de «guardería» natural es fundamental para la supervivencia de diversas especies de peces, moluscos y crustáceos, garantizando la productividad de poblaciones con un alto valor comercial y ecológico.
ARRECIFES
Son complejas estructuras submarinas construidas por colonias de diminutos animales que secretan esqueletos de carbonato de calcio, formando la base de uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta. Estas formaciones no solo poseen un inmenso valor ecológico, sino que son motores económicos fundamentales al sostener la pesca artesanal y comercial de la que dependen numerosas comunidades.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO
