Atrás quedaron los días en que el levantamiento de pesas y el entrenamiento de alta intensidad eran considerados territorios exclusivamente masculinos. Hoy, la mujer venezolana ha derribado las barreras del miedo a «parecer más fuerte», demostrando que la feminidad también se construye entre discos, barras y entrenamientos de alta exigencia.

El equipo reporteril de elsiglo se trasladó a un reconocido box de entrenamiento funcional y «crosstraining» de la ciudad para ser testigos de cómo las mujeres compiten codo a codo con los caballeros, completando rutinas de alta complejidad entre risas, sudor y un profundo sentido de compañerismo, enviando un mensaje claro de inclusión y capacidad.

Para Theisy Álvarez, quine acababa de ganar una competencia interna, la fuerza física es solo una extensión de una naturaleza mucho más profunda. «En este Día de la Mujer es importante recordar que nuestro valor no depende de un esfuerzo físico, sino de esa herencia divina que nos diseñó el Señor para poder ser esas mujeres luchadoras, ganadoras, empoderadas», afirmó.
«Nosotros no somos menos, sino estamos creadas a imagen y semejanza para ser iguales, y ser esa ayuda perfecta que trae luz, que trae paz, que trae esfuerzo», continuó la atleta.
Una de las barreras más persistentes es el prejuicio estético, es por ello que Karina Rengifo, quien lleva siete años practicando «CrossFit», es un ejemplo viviente de que la fuerza no resta feminidad, sino que suma salud.

«Invito a las mujeres a que se animen a ser un poco más fuertes. Dicen que hay deportes o disciplinas que son solo para hombres, resulta que no. También opinan que las mujeres con músculos parecemos hombres, pero en realidad, eso no es así, esto es bienestar y salud», explicó Rengifo.
El cambio de paradigma es evidente. La etiqueta del «sexo débil» parece haber quedado en el pasado para las atletas que, día tras día, logran ser dominadas, levantar grandes cargas y correr largas distancias.
Marianela Rosales resumió este sentimiento de transformación que se vive en los centros de entrenamiento: «La mujer estaba considerada como el sexo débil. Hoy en día somos símbolos de grandeza, fortaleza, y estamos dispuestas a realizar todo lo que nos propongamos».
Cabe destacar, que en contra de lo que muchos piensan, el «crosstraining» y el entrenamiento funcional se han convertido en las disciplinas con mayor crecimiento de participación femenina en la última década, demostrando que la determinación no entiende de géneros, sino de metas superadas.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
Fotos | JOEL ZAPATA
