Una profesora chilena ha implementado un recurso ingenioso y de gran impacto para la gestión emocional y la concentración en su aula: colocar una goma elástica entre las patas del pupitre.

Esta sencilla innovación permite a los estudiantes apoyar los pies y balancearse suavemente, liberando tensión, reduciendo la ansiedad y mejorando el foco. La iniciativa es de Fernanda Silva, docente que la compartió en su cuenta de Instagram (@profe_silvary) y explicó su filosofía: «Pequeños detalles que alivian grandes emociones… todos mis niños recibieron su elástico antiestrés para tener algo que los acompañe cuando necesiten calmarse, concentrarse o simplemente mover los pies. ¡Seguimos aprendiendo a cuidar nuestro mundo interior!».
Beneficio Universal y Autorregulación
Aunque inicialmente Silva aplicó esta medida para alumnos con dificultades de concentración o autorregulación, pronto comprobó que el elástico antiestrés beneficiaba a toda la clase.
El recurso se extendió al resto del alumnado, fomentando su autonomía ya que cada niño elige libremente cuándo utilizarlo y cuándo no. La docente destaca que el método ha logrado disminuir la inquietud, reforzar la concentración y fomentar la autorregulación emocional de los escolares.
Además, al ofrecer el mismo recurso a todos se eliminan diferencias, creando un ambiente de calma e inclusión en el aula.
Lección de Impacto Sostenible
Esta propuesta, de bajo coste y extremadamente sencilla de implementar, subraya el poder de las estrategias innovadoras para transformar la experiencia educativa. Iniciativas como la de Fernanda Silva demuestran que cambios mínimos en el entorno escolar pueden tener un impacto enorme en la salud emocional y el aprendizaje de los estudiantes.
