Con calles en extremo deterioradas, con colapso de aguas servidas y falta de agua potable; así se encuentra el sector Primero de Mayo de Palo Negro, municipio Libertador.

En este sentido, los vecinos claman por la intervención gubernamental, ante esta crisis de servicios públicos que afecta directamente su calidad de vida y representa un riesgo constante para la salud y la seguridad.
La situación, según los residentes, no es un problema reciente, sino una realidad arraigada que demanda una acción inmediata de las autoridades.
En un recorrido por la calle Negro Primero, Amílcar Lugo pintó un panorama desolador: «Aquí lo que hay es puro huecos, nosotros estamos en la calle Negro Primero del sector Primero de Mayo, pero en todas partes está eso así».
Este deterioro vial no es sólo una molestia, sino un peligro latente, tal como lo enfatizó Lugo: «Porque por un lado están los malos olores y por el otro esos huecos que son un peligro, los motorizados se viven cayendo».
«También tenemos un problema con las cloacas. Más bien ahorita no se ve mucho porque no tenemos agua, se dañó la bomba», dijo el hombre.
Francis Seijas, visitante habitual del sector, corroboró la gravedad de la situación, haciendo hincapié en el impacto de los malos olores. «Cada vez que vengo a visitar a mi familia, siento que me voy a desmayar del olor y esta es una situación que se ha presentado desde hace muchos años, todas las tuberías de aquí están obstruidas», declaró.
En cuanto a la vialidad, Seijas comentó que «ya por aquí no quieren pasar los carros, porque esto está muy descuidado».

La calle esperanza
Para ampliar esta información, el equipo de elsiglo recorrió otras calles del sector, las cuales presentaban la misma problemática.
Desde la calle Esperanza, ya casi convertida en una laguna de aguas servidas, Melanie Medina manifestó: «Aquí las cloacas se nos rebosan demasiado y tenemos mucho tiempo así y eso es dañino tanto para nosotros como para nuestros niños».
Medina describió como el agua sucia se estanca frente a su hogar, dificultando el tránsito, aunque al igual que Lugo, notó que la sequía actual enmascara la magnitud del problema: «Más bien ahorita está seco porque no hay agua, se dañó la bomba de la comunidad y llevamos cinco días sin agua».
Para Medina, la inacción gubernamental está en el centro de la crisis. «Le decimos a los entes gubernamentales que tomen cartas en el asunto, porque esto es un problema de salud pública y necesitamos solución», exigió la vecina.
Asimismo, lamentó el abandono de la infraestructura vial al sentenciar que «a esto le sumamos el estado tan deplorable de las calles, tanto así que los carros ya no pueden pasar».
La acumulación de aguas servidas es un foco de enfermedad, según relató Adalberto Gómez, quien reside en una zona particularmente afectada. «Aquí se hace una laguna de aguas negras, está hedionda y esto tiene un montón de meses así», describió Gómez.
Por otra parte, subrayó las consecuencias sanitarias. «Esto nos perjudica con zancudos, dengue, malos olores».
Los residentes de Primero de Mayo han sido enfáticos en su llamado. Con la inseguridad vial y el riesgo sanitario en aumento, por lo tanto, solicitan a los entes competentes acciones concretas para resolver estas problemáticas.
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CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
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