En Maracay, la cercanía del Día de las Madres desató una ola de reflexiones entre los jóvenes. Entre estudios y trabajos, ellos analizan qué regalar y, sobre todo, qué significa realmente su progenitora. Tres muchachas compartieron sus perspectivas, dejando ver un profundo sentido de gratitud y admiración.

Bárbara Belis, de 17 años, trabaja y estudia. Para ella, su madre Carolina representa «dedicación y esfuerzo». La joven explicó que «el ama de casa» merece un reconocimiento formal, porque su labor diaria asegura la estabilidad del hogar.
«Todo lo que uno le da a sus padres, Dios se lo va a multiplicar», expresó Bárbara con convicción. Por eso, su regalo será dinero en efectivo. Destacó que así podrá gastarlo en lo que quiera y satisfacer su «gusto exquisito».
MADRE DE 10 PUNTOS

Celeste González definió a su mamá como una mujer de «10 puntos». Para ella, la perfección materna incluye el estilo personal, el brillo y el cuidado de su imagen. Su regalo ideal: una cartera, una blusa o unos zapatos.
La joven afirmó que elegir obsequios refuerza la imagen de elegancia que admira en su madre. «Es un tributo a su esencia vibrante», dijo Celeste. En su casa, la estética y la moda son parte del lenguaje del cariño.
Por su parte, Valeria Rojas, en cambio, prefiere un reconocimiento sin fecha. «Hay que agradecer todos los días», sostuvo.
Describió a su mamá como amable, humilde, noble, cariñosa y paciente.
Sus regalos van más por lo funcional: primero pijamas y ropa interior, pero su meta es poder comprarle una nevera, objeto deseado por su madre.

SIN PRECIO
Las tres coinciden en un punto: la madre es una figura invaluable. El regalo se traduce en una deuda moral positiva. La fiesta del Día de las Madres sigue siendo, para estas jóvenes, un símbolo de un vínculo inquebrantable.
El homenaje a la madre en Maracay trasciende lo comercial. Detrás de cada obsequio hay un ejercicio de fe, cultura y reconocimiento diario. La gratitud filial, lejos de debilitarse, se reinventa con gestos que mezclan lo emocional y lo práctico.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
