En los espacios de la Federación de Trabajadores del estado Aragua (Fetraragua), se llevó a cabo un significativo encuentro de la clase obrera y sindical. La jornada se centró en la reconciliación y el compromiso por la paz, sirviendo como plataforma para la defensa de los derechos laborales y sociales de la fuerza productiva del estado.

El objetivo fundamental de la asamblea fue iniciar un diálogo social inclusivo que siente las bases para garantizar salarios dignos y la recuperación de las prestaciones sociales, aspectos cruciales para el bienestar de todos los trabajadores.
En este sentido, la presidenta del Consejo Legislativo del estado Aragua (Cleba), Katiana Hernández, anunció una acción institucional de gran relevancia. Informó que en Aragua quedó instalado junto a todos los sectores de los trabajadores, el Consejo por la Soberanía y la Paz de los Trabajadores en el sector social de Aragua».
Hernández destacó que este encuentro marca un punto de inicio de un proceso sostenido. «Hoy hemos arrancado un ciclo de encuentro que va más allá, la defensa de la soberanía y la paz, pero que no se va a quedar allí, que va a seguir, que va a continuar,» afirmó. «La paz lo decretan los trabajadores y las trabajadoras, porque los hombres y las mujeres de Venezuela somos hombres y mujeres de paz, de trabajo, de acción soberana, de acción solidaria y de acción productiva».
La legisladora expresó su gran satisfacción al escuchar las propuestas. Señaló, «escuchar hoy, en una sola voz a los trabajadores y las trabajadoras de Aragua, de todos los sectores, sectores educativos, sectores empresariales, sectores de cada uno de los que llevan a cabo ese mensaje; sin duda nos llena de gran satisfacción».
Hernández también se comprometió a ser un canal para las solicitudes del sector. Indicó que se comprometen a «hacer escuchas y de hacer viable la solicitud que hoy ha hecho el sector de los trabajadores», la cual abarca no sólo las reivindicaciones sociales, sino también planteamientos sobre la estructura orgánica.
La presidenta de la Federación de Trabajadores del estado Aragua (Fetraragua), Rosa Elena Gelves, reiteró el compromiso de los asistentes en este gran encuentro de reconciliación. Subrayó que, aunque hay muchos temas en torno a esa reconciliación que tiene que producirse en el país, los estatutos de la Federación son claros al rechazar el oprobio y por supuesto, defendemos la paz.
Gelves enfatizó la doble responsabilidad del trabajador, siendo garante tanto de la paz como de la economía del país. «Hoy hemos dicho en esta asamblea que los trabajadores estamos obligados a defender la paz y la soberanía», afirmó. «El compromiso central es iniciar un diálogo social para fortalecer la paz y llegar a acuerdos para tener un país de felicidad, un país donde el trabajador tenga salario digno, donde el trabajador recupere sus prestaciones sociales, pero también tenga una pensión digna para nuestra vejez».
La vocera sindical se mostró optimista sobre la receptividad de sus peticiones. Aseguró que «libremente y democráticamente, los diputados han oído el clamor de los trabajadores», y que han sido escuchados, confirmando que el compromiso de los trabajadores es con el país, con su fuente de empleo y con su familia.
La líder sindical recalcó que la lucha por la dignidad laboral es persistente. «Los trabajadores seguiremos siempre en pie de lucha, y siempre le recordaremos al patrón que esté, llámese patrón privado o llámese patrón público».
Este encuentro también significó un logro de unidad para el movimiento sindical. Gelves celebró, «hemos logrado encontrarnos después de casi quince años aquí en Fetraragua», lo que permitió hacer una pausa para reencontrar a la clase obrera, a la clase trabajadora y a un movimiento sindical senderista, con movimientos sindicales de otras tendencias.
La instalación de este Consejo y el llamado al diálogo social marcan un hito crucial en Aragua, buscando superar las fracturas históricas entre las diferentes tendencias sindicales, para, con unidad, elevar la voz de la clase trabajadora en pro de la justicia económica y la consolidación de la paz.
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
CJL