El estigma que rodea a los habitantes de La Guaricha, municipio Diego Ibarra, estado Carabobo, ha sido una sombra sobre cada ciudadano al que le llamen «guarichero», ya que ahora parece más un título para referirse a algún malhechor que a un simple habitante del pueblo.

«Aquí también vive gente buena, la mayoría no somos delincuentes», decían los habitantes de la zona durante una protesta en la carretera nacional Mariara-Maracay, ante «abusos de autoridad» y «detenciones arbitrarias» que se han presentado en la localidad en los últimos dos años.
Desde las 7:30 a.m. salieron decenas de personas de esta comunidad a cerrar la vialidad para exigir respeto como seres humanos. «Entendemos que los policías deben hacer su trabajo y queremos que lo hagan, pero no atropellen al pueblo», aseguró uno de los manifestantes.
Los vecinos afirmaban que algunos funcionarios se habrían estado aprovechando de la mala fama de la zona, para llevarse personas detenidas y luego cobrar sumas de hasta 1.000$ para que fueran liberados.

«A mí me han quitado 1.000$ por mi hijo que acababa de llegar al país, venía de México, le quitaron 500 primero y después le quitaron 500 más, se tuvo que ir del país otra vez», contó una madre con dolor, sin revelar su identidad por temor a represalias.
En vista de esta situación, la alcaldesa Lesbia Castillo se presentó en el lugar de la protesta e hizo movilizar cuerpos policiales de diferentes delegaciones para que se aclarase lo ocurrido.
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DIÁLOGO PARA EL RESPETO MUTUO
A las 10:30 a.m. se abrió totalmente el paso vehicular, mientras los habitantes de la zona, la alcaldesa y funcionarios de diferentes delegaciones sostenían un diálogo para llegar a acuerdos concretos. En este sentido, los ciudadanos tuvieron la oportunidad de expresar lo ocurrido.
«La denuncia que estamos haciendo es por el abuso de autoridad de la policía en nuestra comunidad. Se meten a las casas, agarran a los muchachos, le siembran cosas, piden dinero y ya estamos cansados. En mi casa se metieron, hicieron desastre, a mi hijo le quitaron unos reales. Se llevan a muchas personas inocentes. Nosotros sabemos que en el barrio también hay gente mala, pero así como hay malos, hay buenos, nuestros hijos, nuestras familias», se expresó un ciudadano ante las autoridades presentes.
Luego del diálogo, el equipo reporteril del diario elsiglo abordó a algunos de los manifestantes, quien aseguró que la reunión había sido productiva y que esperan que en adelante puedan ver un cambio positivo ante esta situación.
«Los cuerpos policiales hoy han sido muy receptivos, han expresado su punto de vista y nosotros también. La alcaldesa como primera autoridad municipal también está haciendo un buen trabajo. Ellos pertenecen a un cuerpo donde hay policías buenos y malos, no podemos generalizar, pero si creo que con esta reunión podemos llegar a muchos acuerdos en cuanto a la seguridad y al respeto mutuo», afirmó el ciudadano.
LA MALA FAMA DEL SECTOR: UNA CRUZ A CUESTAS
En este sentido, habló sobre el día a día en su sector: «Se han registrado algunos hechos, donde funcionarios, echando tiros a diestra y siniestra, se llevan a la gente, muchas veces personas sanas, les cobran vacuna, les quitan artefactos, los extorsionan, tumban las puertas, dañan los enseres y las sumas que te piden son de 800 y hasta 1.000 dólares para que suelten un familiar que no ha hecho nada, valiéndose de la mala fama de la comunidad».

Otro residente relató una experiencia personal: «Mis hijos iban para el trabajo, los agarraron, los funcionarios hicieron dos disparos, recogieron las conchas y se las llevaron y después dijeron que habíamos sido nosotros los que habíamos disparado; cuando toda la gente que estaba en la parada vieron lo que ocurrió».
En este sentido, contó que se vieron en la necesidad de vender algunas pertenencias para pagar lo que le estaban pidiendo. «Tuvimos que vender una moto que con mucho esfuerzo habíamos comprado a través de un san, para complacerlos a ellos. Mis hijos trabajan en una tapicería desde la mañana hasta la noche, no son delincuentes y esto es una situación que se ha venido intensificando desde hace dos años para acá», relató.
Las autoridades presentes tomaron todos los datos y denuncias de los ciudadanos, con el compromiso de actuar de manera justa. En este sentido, afirmaron que se hará una investigación al respecto para la cual se encuentran en un proceso de recopilación de pruebas para determinar los culpables.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
Fotos | JOEL ZAPATA
MG
