El Grupo Anfibio de Ataque centrado en el USS Iwo Jima (LHD-7) continúa desplegado en el mar Caribe junto a la 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines, en el marco de operaciones destinadas a combatir el crimen organizado transnacional y reforzar la seguridad regional.

De acuerdo con información difundida por Galaxia Militar, esta fuerza naval estadounidense mantiene misiones activas de interdicción marítima, patrullaje y respuesta rápida dentro del área de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos.
El despliegue incluye capacidades operativas por mar, aire y tierra, lo que permite a las fuerzas estadounidenses actuar con rapidez ante amenazas como el narcotráfico, así como responder a eventuales crisis en la región.
Según el Comando Sur, el equipo integrado por el Grupo Anfibio de Ataque y la Unidad Expedicionaria de Marines se encuentra preparado para ejecutar un amplio espectro de operaciones, desde acciones de seguridad marítima hasta misiones basadas en inteligencia, con el objetivo de desarticular redes ilícitas.
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Plataforma de mando y operaciones
La 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines forma parte de un esquema de rotación regular de fuerzas de respuesta rápida, diseñado para operar de manera autónoma en escenarios complejos. Su estructura combina infantería, aviación y logística, lo que le permite sostener operaciones sin depender de infraestructura local.
El USS Iwo Jima (LHD-7), pieza central del despliegue, funciona como una plataforma de mando y operaciones capaz de movilizar aeronaves, vehículos anfibios y tropas, facilitando maniobras simultáneas tanto aéreas como marítimas.
Entre los recursos clave destaca el uso del MV-22B Osprey, una aeronave de rotor basculante que combina la versatilidad de un helicóptero con la velocidad de un avión, permitiendo ampliar significativamente el alcance de las misiones, de acuerdo con Galaxia Militar.
El despliegue se enmarca en los esfuerzos de Estados Unidos por contener el tráfico de drogas en rutas que conectan Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, donde en los últimos meses se han interceptado embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales para el transporte de cocaína.
Estas operaciones han permitido importantes incautaciones y la interrupción de cadenas logísticas del narcotráfico, en coordinación con aliados regionales.
elsiglo con información de (ElNacional)
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