A pocos días del 1º de mayo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ocupa un lugar central en el diálogo social venezolano. La presidenta de Fetraragua, Rosa Elena Gelves, confirmó que la quinta reunión técnica se desarrolla con supervisión activa del organismo internacional. La dirigente calificó este hecho como un respaldo a la transparencia del proceso.

«La presencia de la OIT garantiza que la voz de los trabajadores sea escuchada sin distorsiones», declaró Gelves. La sindicalista insistió en que el organismo ha revisado cada propuesta técnica presentada por los gremios. Según la dirigente, la mediación internacional eleva la presión para que el Gobierno y los empresarios respondan con hechos.
Rosa Elena Gelves afirmó que el país sí puede pagar un aumento salarial real. Un equipo de especialistas, explicó la dirigente, elaboró un informe con encuestas y análisis de indicadores macroeconómicos. Las conclusiones, entregadas también a la OIT, demuestran la viabilidad financiera del incremento.
«Los índices económicos actuales permiten honrar la deuda social sin desestabilizar las finanzas», sostuvo la presidenta de Fetraragua. La dirigente rechazó cualquier excusa técnica que pretenda justificar nuevos aplazamientos. «No es un capricho. Es un derecho sustentado en números reales», enfatizó Gelves ante los representantes de la OIT.
EL RECHAZO A LOS BONOS
La dirigente sindical marcó una línea roja en la negociación: el aumento debe aplicarse al salario base, no a bonificaciones ni ingresos integrales. Gelves explicó que los bonos no generan prestaciones sociales ni antigüedad. «Un bono se acaba al mes siguiente. El salario base construye patrimonio», argumentó la presidenta de Fetraragua.
La sindicalista reveló que el sector patronal privado insiste en ofrecer bonos para evitar el pago retroactivo de las prestaciones. «La OIT ha escuchado esa propuesta y también nuestro rechazo», afirmó Gelves. La dirigente con tono firme expresó: «No cambiaremos un derecho laboral por un parche temporal. Eso es precarizar el trabajo».
CUATRO AÑOS SIN AJUSTES
Rosa Elena Gelves recordó que Venezuela acumula cuatro años sin aumentos salariales formales. La inflación, denunció la dirigente, destruye cualquier intento de estabilidad económica. «Hay alimentos en los anaqueles, pero el trabajador no puede comprarlos», ejemplificó la presidenta de Fetraragua.
La dirigente insistió en que la OIT ha recibido copia de todos los informes técnicos. «Ellos saben que el Gobierno puede pagar. La pregunta es si quiere hacerlo», planteó Gelves. La sindicalista advirtió que la paz social depende de respuestas concretas antes del 1º de mayo.
LAS DECISIONES FINALES
Rosa Elena Gelves señaló que la tarea sindical ya está cumplida. «Entregamos las pruebas a la OIT, al ministerio y a los empresarios. Ahora la pelota está en el tejado del Gobierno», declaró la dirigente. La presidenta de Fetraragua reiteró que su organización no aceptará bonos como sustituto del salario base.
«El salario mínimo debe ubicarse entre 200 y 450 dólares, sin trampas legales», sentenció Gelves. La sindicalista cerró con un mensaje a la OIT: «Ustedes han visto los números. El aumento es posible. Los bonos son un engaño. Los trabajadores no cederán».
El 1º de mayo mostrará si la presión internacional logra traducir los números viables en un derecho restituido.
RODOLFO GAMARRA
GM
