La mañana de este martes 3 de marzo, la parroquia Samán de Güere se vistió de luto tras el fallecimiento del ciudadano José Ramón Aponte Trujillo, un respetado profesor universitario, de 63 años, en un accidente de tránsito registrado en la Intercomunal Turmero, específicamente a la altura del barrio 19 de Abril.

Según el relato de su esposa, quien acudió en la mañana a las instalaciones del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) en Caña de Azúcar, el docente había salido de su hogar poco antes de las 7:00 am con la intención de tomar una unidad de transporte público para dirigirse a Maracay.
Su destino era el Liceo Libertador, ubicado frente a la plaza Bolívar, donde tenía previsto participar en un acto de especial significado como era la entrega de títulos universitarios a un grupo de jóvenes que egresaban como docentes.
Los estudiantes, en reconocimiento a su calidad humana y trayectoria como educador egresado de la Universidad de Carabobo, le habían conferido el honor de ser él quien les impusiera los títulos.
La emotiva ceremonia estaba pautada para comenzar a las 7:30 de la mañana en el auditorio del plantel, un compromiso que el profesor jamás pudo cumplir.
Al intentar cruzar el mencionado tramo vial, Aponte Trujillo, quien daba clases en las áreas de educación y turismo en la Universidad Bolivariana de Venezuela a través de la Misión Sucre en la Aldea El Mácaro, fue embestido por un vehículo cuyo conductor, según testigos, se desplazaba a exceso de velocidad.


El impacto fue tan violento que el profesor cayó en posición de decúbito ventral (bocabajo), falleciendo casi de manera instantánea debido a las múltiples lesiones y fracturas sufridas, que resultaron incompatibles con la vida.
Tras el siniestro, el responsable del hecho optó por darse a la fuga con rumbo a la Encrucijada de Turmero, dejando abandonado al educador a su suerte.
Funcionarios de Protección Civil y otras autoridades se hicieron presentes en el lugar, pero solo pudieron confirmar el deceso. El cuerpo del universitario fue trasladado a la morgue de Caña de Azúcar para que se le practicara la autopsia de ley.
Una comisión de la División de Tránsito Terrestre de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ya se encuentra a cargo de las averiguaciones para dar con el paradero del conductor responsable.
Entre lágrimas y muestras de consternación, los familiares del educador, que claman justicia, condenaron enérgicamente la irresponsabilidad del individuo. Amigos y allegados de la víctima manifestaron su pesar y aseguraron que «en la conciencia de ese conductor quedará marcada la escena del accidente», añadiendo que «la Ley Divina es justa y precisa».
Este lamentable suceso sirve como un recordatorio amargo para la colectividad: las carreteras, avenidas y calles son espacios compartidos. A los conductores se les recomienda, especialmente en zonas pobladas, manejar con sentido común, respetar los límites de velocidad y asumir la responsabilidad que implica estar al volante para evitar que tragedias como esta sigan enlutando a las familias aragüeñas.
LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
CJL
