La solidaridad y el trabajo conjunto entre organismos de seguridad, autoridades regionales y municipales, así como cientos de ciudadanos, marcaron la jornada de este viernes en el estado Aragua, donde continuaron las labores de atención a las familias afectadas por los sismos registrados el pasado 24 de junio.

Desde las primeras horas del día fue evidente el movimiento en los sectores impactados por el evento sísmico. Funcionarios de los distintos cuerpos de seguridad y protección civil permanecieron desplegados junto a voluntarios y vecinos, quienes llevaron alimentos, agua potable, ropa y otros insumos a las personas que resultaron perjudicadas por la emergencia.
En cada uno de los puntos afectados también prosiguieron las labores de evaluación de daños y remoción de escombros, con el propósito de garantizar la seguridad de los habitantes y avanzar en la recuperación de las zonas comprometidas.
Continúan las inspecciones en el edificio Abitare 2002
Uno de los inmuebles que continúa bajo vigilancia es el edificio Abitare 2002, ubicado en la calle Colón del sector La Coromoto, municipio Girardot, considerado entre las estructuras más afectadas por el impacto de los sismos.

Tras detectarse daños visibles en su estructura, los residentes fueron evacuados de manera preventiva, mientras las autoridades restringieron el acceso al lugar para evitar riesgos.
Durante el mediodía de este viernes se observó la presencia de una comisión de ingenieros en las adyacencias del conjunto residencial, cuyos especialistas realizaron inspecciones técnicas con el objetivo de determinar el nivel de afectación de la estructura y establecer las acciones que deberán ejecutarse para garantizar la seguridad de los habitantes.
«Nos sentimos más tranquilos tras la evaluación técnica»
Richard Maldonado, uno de los habitantes afectados del edificio Abitare 2002, informó que durante la mañana de este viernes varias comisiones de ingenieros de Protección Civil, la Fuerza Aérea y la Alcaldía realizaron una inspección exhaustiva de la estructura para determinar el alcance de los daños ocasionados por los sismos.


El vecino explicó que, de acuerdo con la información preliminar suministrada por los especialistas, la estructura principal del inmueble no presenta daños de consideración.
«Nos comentaron que están haciendo una discusión técnica porque la estructura, gracias a Dios, no sufrió daños. Las vigas, que fueron diseñadas para resistir movimientos sísmicos, respondieron bien. Lo que sí resultó afectado fueron algunos bloques y elementos de cerramiento, pero no hay inclinación ni compromiso estructural», señaló.
No obstante, precisó que los expertos continúan reunidos para elaborar el informe definitivo que determinará si el edificio podrá ser declarado nuevamente habitable.
Maldonado indicó que esta evaluación ha brindado mayor tranquilidad a las 117 familias que residen en el conjunto residencial, aunque reconoció que aún esperan la decisión oficial para poder regresar a sus viviendas.
En cuanto a la asistencia recibida, agradeció el respaldo de la comunidad, destacando que vecinos y personas solidarias han hecho llegar alimentos, agua e hidratación a los afectados.
«Gracias a Dios no nos ha faltado la ayuda de la gente. La comunidad ha estado muy pendiente de nosotros», expresó.

Asimismo, comentó que, hasta el momento, no se ha habilitado un refugio para los residentes desalojados, por lo que la mayoría ha debido alojarse temporalmente en casas de familiares o amigos.
«Somos 117 familias y cada una ha buscado la manera de resguardarse. Algunos están con familiares, otros han sido recibidos por vecinos; entre todos nos hemos estado apoyando mientras esperamos una respuesta definitiva», concluyó.
Alcalde pidió calma mientras avanzan las inspecciones
El alcalde del municipio Girardot, Rafael Morales, acudió al lugar junto a un equipo multidisciplinario designado por la Gobernación del estado Aragua para supervisar los daños ocasionados por los sismos y coordinar las acciones de atención a las familias afectadas.

El mandatario municipal explicó que el edificio Abitare 2002 fue priorizado debido a la magnitud de los daños visibles y a los años de construcción que posee la estructura, por lo que será sometido a una evaluación técnica exhaustiva antes de emitir un pronunciamiento definitivo sobre su condición.
Morales recordó que el desalojo preventivo no solo incluyó a los habitantes del conjunto residencial, sino también a las viviendas ubicadas en sus alrededores, como medida de resguardo mientras se desarrollan las inspecciones.

Asimismo, precisó que se comenzará una nueva fase de estudios especializados, cuyos primeros resultados serán dados a conocer mediante un boletín informativo.
«No podemos hablar ligeramente de que esto tiene habitabilidad o no tiene habitabilidad. El nivel de riesgo lo vamos a conocer con certeza una vez culminen las evaluaciones preliminares, para informar responsablemente a los vecinos sobre la condición de la infraestructura», manifestó.
El alcalde también informó que otra de las edificaciones contiguas fue desalojada preventivamente y reconoció el trabajo realizado por los funcionarios de Protección Civil y demás organismos de seguridad desplegados en la zona.

Finalmente, hizo un llamado a la serenidad de la población y aseguró que todos los equipos de respuesta del estado permanecen activos para atender la contingencia.
«El llamado es al sosiego, a la calma y a la confianza. Hay un gobierno responsable y los equipos de salvaguarda del estado están totalmente activados. Más que preocupación, aquí hay ocupación para atender esta situación y mantener informada a la ciudadanía sobre los avances de las inspecciones», concluyó.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
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