La Casa de los Arcos fue escenario del encuentro «Canta con nosotros», una actividad musical organizada por el Conservatorio de Música del estado Aragua.


El evento, realizado con el apoyo de la Alcaldía de Girardot y la Gobernación, reunió a estudiantes desde los tres años hasta adultos, demostrando que el arte es una herramienta de transformación social.

La directora del Conservatorio, Graidileiny Zupansky, destacó que esta alianza entre instituciones permite ocupar los espacios patrimoniales con un fin pedagógico. «La democratización de la cultura no es solo acceso al espectáculo, sino la ocupación efectiva de los espacios patrimoniales por parte de la ciudadanía», afirmó la directora.
Zupansky explicó que el modelo pedagógico del conservatorio rompe con el aislamiento académico tradicional. Bajo su gestión, se ha logrado integrar desde el kinder musical hasta la formación de adultos, con una innovación clave: la incorporación de los padres como estudiantes activos.
La directora aseguró que esta estructura intergeneracional refuerza la visión institucional de que «todos somos uno solo». El coro juvenil y la orquesta, agrupaciones del conservatorio, pudieron mostrar su talento en un recinto de alto valor simbólico como la Casa de los Arcos.
DISCIPLINA JUVENIL

El director del coro juvenil del Conservatorio, Ramón Delgado, detalló que el estudio musical coral transita desde el rigor histórico hasta la música popular contemporánea. Su grupo ha desarrollado una versatilidad técnica que abarca varios idiomas y estéticas, incluyendo latín, francés y los himnos venezolanos como «Alma Llanera».
«El cierre del repertorio con el «Alma Llanera» refuerza el sentido de pertenencia», señaló Delgado. El director explicó que esta progresión pedagógica permite que, al abordar el folklore, la interpretación alcance una excelencia superior.
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PEQUEÑOS CON RITMO

La profesora de música del Conservatorio, Leidy Camejo, se refirió al desempeño de los niños de tres años que participaron como solistas. La educadora explicó que el aprendizaje del pulso musical es una metáfora de la integración social: dominar el ritmo individual en función del colectivo, enseña trabajo en equipo.
«El progreso técnico es resultado directo de la disciplina mantenida en el hogar», afirmó Camejo. La profesora invitó a las familias a inscribir a los infantes en cátedras de música, pintura y danza para una formación holística.

UN ESPACIO VIVO
Por último, el director de la Casa de Los Arcos, Jairo Marchena, definió el museo como un «espacio cultural abierto».
El director destacó que esta estrategia de gestión fortalece la identidad regional a través del encuentro ciudadano. Marchena recordó que el recinto posee un «aura de magia ambiental» que potencia la interpretación artística y que siempre estará a la disposición de los talentos de la región.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
