La Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) en Maracay se encuentra en condiciones de habitabilidad, luego de los sismos registrados el pasado 24 de junio. Así lo confirmó el director decano, Eladio Gideón, tras los resultados de las inspecciones técnicas realizadas por ingenieros civiles y el cuerpo de bomberos.

En ese sentido, el reporte oficial indicó que no existen fallas estructurales de alto riesgo que pongan en peligro la integridad de los estudiantes o del personal administrativo.
El equipo multidisciplinario inició el proceso de evaluación desde el 25 de junio. Los especialistas recorrieron los distintos módulos de la casa de estudios para verificar el estado de cada edificación.
El diagnóstico preliminar reveló la presencia de grietas menores en varias dependencias académicas, pero los expertos las clasificaron como de bajo riesgo. El director decano aseguró que las estructuras no representan un peligro para la comunidad universitaria.
«Nuestra institución no se encuentra bajo riesgo», declaró Gideón. El directivo enfatizó que, una vez que se oficialice la reactivación, las actividades podrán desarrollarse con normalidad en los espacios evaluados. No obstante, la universidad permanece a la espera de la entrega de los informes técnicos por escrito, los cuales deben ser firmados por los bomberos e ingenieros que participaron en el operativo de inspección.
Afectaciones puntuales
La incidencia más relevante en materia de infraestructura se registró en la pared perimetral del plantel. El tramo afectado se ubica en el sector hacia La Cooperativa y tiene una extensión aproximada de entre 15 y 20 metros. Según explicó el director decano, esa estructura ya presentaba un deterioro previo significativo, producto del paso de los años. El muro se encontraba notablemente inclinado y cedió definitivamente ante el movimiento telúrico.

Eladio Gideón indicó que actualmente se gestionan los ajustes necesarios para proceder con la reconstrucción de ese tramo. Aclaró que el colapso de la pared no compromete la seguridad de los edificios principales ni de las zonas donde se imparten clases. Las autoridades universitarias consideran que esta situación es puntual y no afecta la operatividad general de la institución.
Suspensión temporal
Pese a que las instalaciones son seguras, la universidad mantiene suspendidas las actividades académicas y administrativas hasta nuevo aviso. El director decano explicó que la planificación para la culminación del período 2026 será determinada por el Consejo Directivo del instituto. Los representantes de ese organismo emitirán un cronograma oficial una vez que reciban los documentos técnicos definitivos.

La dirección instó a estudiantes y trabajadores a mantenerse informados a través de los canales institucionales. Allí se comunicará la reprogramación de las tareas pendientes y las fechas para el cierre del semestre en curso. El decano reiteró que la prioridad es garantizar la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
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