Habitantes y trabajadores de la educación de la comunidad Los Tamarindos de la población de Mariara, municipio Diego Ibarra, estado Carabobo, expresaron su preocupación por las malas condiciones que se encuentra parte del techado de la Unidad Educativa «Amada Martínez Parra», siendo una situación que perjudica parcialmente a más de 500 estudiantes que hacen vida en el plantel.

En este contexto, la ciudadana Nayib Alvarado, quien tiene a uno de sus familiares cursando la primaria en la institución, explicó que el personal que labora en la escuela está en «pie de guerra», luchando por mantenerse activos ante considerables afectaciones de la infraestructura. «Todo el techo está malo, y cada vez que llueve, bueno», comentó.
La representante aseguró que la parte posterior de la escuela se está cayendo por la parte de atrás del comedor, y que esto no es un secreto para todos los habitantes de la comunidad Los Tamarindos.
Para confirmar la situación, el equipo reporteril de elsiglo se acercó hasta la Unidad Educativa «Amada Martínez Parra», y fue recibido por maestros que hacen vida en la institución, quienes confirmaron que el techo del plantel si requiere el debido mantenimiento.
Aunque para los meses de noviembre y diciembre no suele llover con tanta frecuencia, una de las docentes que reservó su identidad, indicó que durante los días lluviosos no podía impartir clases con normalidad, ya que algunas de las aulas se llenan de agua debido a las filtraciones.

Las educadoras indicaron que las autoridades del municipio Diego Ibarra están al tanto de la problemática que presenta la infraestructura de la escuela, indicándoles que deben esperar para que puedan solucionarles el tema del techado.
Asimismo, destacaron que durante en este año, uno de los proyectos ganadores de la Consulta Popular fue la reparación de los baños del plantel, estando agradecidos por el apoyo de la comunidad de Los Tamarindos y sus alrededores por tomar en cuenta estos espacios.
Sin embargo, destacaron que hay otras carencias en el plantel, como fallas en el sistema eléctrico, la necesidad de que le construyan un techado en el patio central para que los niños puedan recrearse y una nueva dotación de mesas y sillas para los estudiantes.
Por tal motivo, los habitantes del sector mariareño y los que hacen vida en la Unidad Educativa «Amada Martínez Parra», esperan que le den un cariñito a la institución educativa, ya que los docentes necesitan espacios adecuados para seguir formando a esta nueva generación de carabobeños.
LINO HIDALGO | elsiglo
CJL
