Como es tradición cada diciembre, la Ciudad Jardín se sumergió en la fantasía navideña con la puesta en escena de «El Cascanueces».

El emblemático Teatro de la Ópera de Maracay (TOM) abrió sus puertas para recibir una producción que durante 11 años ininterrumpidos ha consolidado el talento dancístico del estado Aragua, uniendo a la familia en torno a una de las obras más universales del ballet clásico.

La pieza contó con un despliegue artístico de más de 80 bailarines en escena, bajo la dirección de la maestra Linda Jelambi, quien destacó la importancia de mantener viva esta tradición que simboliza el espíritu de la época.
UN SUEÑO FORJADO CON DISCIPLINA

Para los protagonistas, llegar a la noche del estreno fue el resultado de casi un año de trabajo y disciplina.
La directora Linda Jelambi aprovechó la oportunidad para reiterar la necesidad de seguir impulsando las artes en la región. «Siempre hay que apostar por la cultura y por los sueños que se hacen realidad», señaló, reafirmando que el estado Aragua continúa siendo un semillero inagotable de artistas.
LOS PERSONAJES

Natalia Velazco, quien dio vida a Clarita, describió la experiencia como «mágica y soñada».
«Interpretar a Clarita es el sueño de toda niña que hace ballet y hoy ese sueño se hizo realidad. Ha sido un trabajo arduo que se intensificó desde agosto», compartió Velazco con emoción tras finalizar la función.
Por su parte, Carlos Parra, responsable de interpretar al Cascanueces, subrayó que su preparación inició en enero: «Fue un año de mucho esfuerzo y disciplina para nutrir el arte y la cultura en nuestro estado. Aragua tiene un talento excepcional, especialmente en lo clásico».
INVITADOS DE LUJO
La edición de este año destacó por la presencia de figuras de renombre nacional que elevaron el nivel técnico de la propuesta.


Uno de ellos fue el maestro Augusto Petit, quien elogió la evolución técnica de las bailarinas aragüeñas, a quienes ha visto crecer hasta convertirse en verdaderas artistas.

«Tengo 50 años de trayectoria, en ese tiempo he vivido muchos cascanueces, pero debo decir que cada año veo con asombro el crecimiento de los artistas aragüeños, a muchos de ellos los pude ver en sus inicios y ahora me sorprende gratamente ver en lo que se han convertido: artistas de la danza clásica», comentó el maestro.
Daniel Gómez, bailarín invitado del Ballet del Teatro Teresa Carreño, por segundo año consecutivo, interpretó el Pas de deux rosado.
«El público aragüeño es encantador y cálido. El TOM es mi teatro favorito del país después de mi casa, el Teresa Carreño», afirmó Gómez.
También te puede interesar: Aragüeños salieron en busca de su «pinta»
Un joven de nombre Emmanuel, fue una de las participaciones más innovadoras, el artista del patinaje sobre hielo cambió las cuchillas por las zapatillas de danza para interpretar la mística «Danza Árabe».
Con el telón ahora cerrado, «El Cascanueces» deja una estela de éxito en la taquilla, y sobre todo, la confirmación de que el talento aragüeño brilla con luz propia en el escenario más importante del estado.
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
AC
