La temporada de Semana Santa en Turmero, municipio Santiago Mariño del estado Aragua, dejó una experiencia para los comerciantes del sector cárnico, el precio manda sobre la costumbre religiosa. Mientras históricamente la Cuaresma impulsaba el consumo de pescado, este año los frigoríficos locales reportaron una migración masiva hacia el pollo picado. La razón, según los operadores, es económica, el pescado fresco y seco resultó demasiado caro para el bolsillo del consumidor promedio.


Héctor de Abreu, gerente operativo de un establecimiento cárnico en la zona comercial de Turmero, explicó que «el pollo picado se convirtió en la proteína refugio durante toda la semana mayor». El experto en comercio detalló que este producto lideró la rotación diaria con una frecuencia de venta máxima, muy por encima de la pechuga, las alitas y la carne de res. De Abreu señaló que el consumidor local prioriza maximizar cada gramo de alimento para estirar el presupuesto familiar, especialmente en un contexto de alta inflación estacional.
Por su parte, Delwin Dobobuto, encargado de un frigorífico, coincidió con esta visión; «La gente dejó de lado el pescado porque sencillamente no podía pagarlo», afirmó el encargado. Dobobuto añadió que las alitas de pollo tuvieron un repunte puntual durante el fin de semana, asociado a reuniones familiares y parrillas de asueto, mientras que la carne de res mantuvo un movimiento moderado, pero estable, demostrando que su consumo persiste a pesar de la tradición religiosa.
PLANTAS ELÉCTRICAS PARA NO PERDER MERCANCÍA

Uno de los grandes desafíos para los frigoríficos en Turmero es mantener la cadena de frío ante las fallas eléctricas. Dobobuto explicó que su negocio cuenta con plantas eléctricas propias, una inversión que calificó como «indispensable para mitigar el riesgo de pérdida de inventario». El encargado advirtió que la falta de respaldo energético es un «riesgo sistémico» para los pequeños competidores, que muchas veces no pueden operar en igualdad de condiciones.
De Abreu detalló que el Jueves Santo cerraron a las 4:00 de la tarde, el Viernes Santo no abrieron, el Sábado extendieron el horario hasta las 6:30 de la tarde y el Domingo hasta las 2:00 de la tarde. El gerente destacó que, aunque durante los días principales hubo una estabilidad eléctrica inusual, este lunes posterior al asueto se registró un corte de energía a las 11:00 de la mañana, lo que evidenció la vulnerabilidad permanente del sector.
MIRADA OPTIMISTA HACIA MAYO
Pese a los obstáculos, los comerciantes calificaron la temporada como positiva. De Abreu sostiene que ahora todas las expectativas están puestas en la inyección de liquidez que pueda generar el primero de mayo, con posibles bonificaciones o ajustes salariales. «La plata en la calle es el catalizador para mantener la rotación de inventarios en el segundo trimestre», afirmó el gerente.
Dobobuto, por último, se mostró confiado en que el sector podrá sostenerse si la estabilidad eléctrica y el poder adquisitivo del consumidor mantienen un mínimo equilibrio. «Arrancamos con el pie derecho después del asueto», sentenció el encargado del frigorífico.
La fe y la tradición siguen presentes, pero hoy compiten con una realidad inapelable: comer pollo es más barato que comer pescado. Mientras esa ecuación no cambie, el menú de Cuaresma seguirá dictado por el bolsillo, no por el calendario litúrgico.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
