Luego de una jornada de solidaridad con las víctimas del doble terremoto del 24 de julio, el gimnasio Luis Pacheco del municipio Francisco Linares Alcántara cerró su centro de acopio y retomó las actividades deportivas.

Posterior al evento sísmico, el sonido de los silbatos y la algarabía de las actividades atléticas fueron sustituidos por el ajetreo de la fraternidad, como muestra del compromiso social de esta colectividad.
Al respecto, Eneida Romero, asistente de la Dirección de Deporte y Bienestar Integral de la Alcaldía Linares Alcántara, destacó a elsiglo que la experiencia dejó una huella profunda en los organizadores, pues se trató de incursionar en una hermosa labor, que es servir.
Romero también nos compartió una reflexión que hoy resuena en cada rincón del complejo deportivo como un recordatorio de que la vida es tan efímera que, «puede cambiar en 39 segundos».
Efectivamente, bajo una coordinación y participación colectiva, el gremio atlético transformó su sede en un bastón de resiliencia. Lo que inició como una respuesta institucional evolucionó rápidamente en un movimiento orgánico donde los atletas y presidentes de clubes de voleibol, baloncesto y fútbol se despejaron de sus uniformes para convertirse en voluntarios y ayudar a los más necesitados.
Las escuelas deportivas no solo repartieron insumos si no que se organizaron y repartieron arepas y almuerzos, logrando canalizar toneladas de ayuda humanitaria.
Esta fuerza de hermandad trascendió estratos sociales y colores políticos que nos abrazó como un solo tricolor, permitió ver de cerca realidades devastadoras en zonas vulneradas.
Actualmente este centro de acopio, así como el ubicado en la sede policial loca, inició una fase de transición, pero las ayudas en Linares Alcántaras no pararán. En este sentido se supo que comunidad podrá continuar prestando su apoyo de manera directa en la sede de la Alcaldía de Linares Alcántara.
YAJAIMAR OJEDA | elsiglo
