Durante este fin de semana, una marea humana inundó las arterias viales de las urbes más representativas de Brasil para dar inicio a la celebración del Carnaval, considerada la festividad de mayor envergadura esa región.

En localidades como Río de Janeiro, San Pablo, Belo Horizonte, Recife y Salvador, el ambiente se ha transformado en un escenario continuo de música, danza y comparsas. Esta explosión cultural ha provocado que el ritmo habitual de las actividades cotidianas se detenga casi por completo, un estado que se mantendrá vigente hasta el próximo miércoles.
Desfiles multitudinarios desde el amanecer
La intensidad de los festejos se sintió desde las cinco de la mañana, momento en que miles de asistentes comenzaron a agruparse para el bloque ‘Entonces, Brilla’ en Belo Horizonte. Por su parte, en Río de Janeiro, el emblemático ‘Cordão da Bola Preta’ congregó a una inmensa masa de seguidores desde muy temprano en el centro de la ciudad.
El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se hizo presente en las festividades de Recife. Desde un palco oficial, el presidente observó el recorrido del afamado ‘Galo da Madrugada’, acompañado por la primera dama Rosângela ‘Janja’ da Silva y diversos representantes gubernamentales.
«El Carnaval empezó lleno de energía y alegría. ¡Y Salvador demostró por qué el carnaval de Bahía atrae multitudes y encanta a todo Brasil! ¡Gracias por el cariño, Salvador!».
Este mensaje fue compartido por el gobernante a través de su cuenta oficial en la plataforma X, resaltando la magnitud del evento en el estado de Bahía.
Los denominados ‘blocos’ de carnaval son mucho más que simples caravanas musicales; estas agrupaciones sostienen rituales específicos y exigen una organización rigurosa que abarca el antes, durante y después de cada salida a las calles. Con esto, el Carnaval de Brasil se reafirma como el suceso cultural y popular con mayor convocatoria en el país.
Caracas/elsiglo
CJL
