El tradicional sabor de la dulcería criolla se volvió a sentir en las festividades en honor a la Virgen de Belén, donde el aroma del coco, la leche y el papelón se mezcló con el fervor religioso que caracteriza esta celebración.

Entre rezos, procesiones y encuentros familiares, los asistentes a dicha manifestación de fe disfrutaron de los dulces típicos que año tras año se han convertido en un atractivo infaltable en la celebración.
Uno de los puestos más visitados fue el de Gisela Escalona, reconocida emprendedora que por más de dos décadas ha mantenido viva esta tradición con su clásica carreta repleta de manjares artesanales que endulzan la vida de quienes lo prueban.
«Vengo aquí a San Mateo todos los años con mi dulcería criolla. Vendemos manjar de leche con coco, dulces de leche, aliados, suspiros, conservas de coco. Esta es una tradición que siempre hemos traído y la gente queda encantada, esperando la carreta de los dulces», relató.
Asimismo, la emprendedora explicó que su familia tiene 24 años elaborando dulces artesanales, un trabajo que exige dedicación, paciencia y constancia, pero sobre todo amor y ganas de emprender.

«Gracias a Dios y a nuestro esfuerzo hemos podido mantener esto a flote, aunque se ha perdido un poco la tradición en algunos lugares. Aquí en San Mateo todavía lo esperan con emoción», dijo.
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Los favoritos del público, según Escalona, siguen siendo las conservas de coco y los aliados. Sin embargo, este año destacó un producto que ha sorprendido a todos, el dulce de chicharrón de coco. «Todo el mundo queda encantado, se llevan de todo un poco», aseguró.
Aunque la festividad de este año inició con menor afluencia que en ocasiones anteriores, Escalona se mostró confiada en que el movimiento aumentaría con el avance del día y el resto de la celebración. «Apenas estamos llegando. La cosa está un poquito mermada, pero siempre en la noche se compone. Vamos a ver cómo se mueve», afirmó.
Además de su presencia anual en San Mateo, la dulcera también recorre otras localidades aragüeñas como Villa de Cura y San Sebastián de los Reyes. Este 2025 espera extender su ruta hasta la Feria de San Cristóbal, un evento donde su carreta ya es conocida por visitantes de todo el país.
«También vendemos dulces al mayor, a partir de 50 unidades y con precios accesibles. Puede ser surtido o lo que el cliente pida», explicó.
Para los asistentes, la presencia de la dulcería criolla es parte esencial de la celebración en honor a la Virgen de Belén, patrona del estado Aragua, un gesto que refuerza la identidad cultural de la región y mantiene vivas las tradiciones que unen a las comunidades.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
MG
