Con un mensaje centrado en la esperanza, el perdón y la reconciliación, la Diócesis de Maracay llevó a cabo el pasado 24 de septiembre la celebración del Jubileo de los Privados de Libertad en las instalaciones del Destacamento 421 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en el estado Aragua.

La Eucaristía fue presidida por monseñor Enrique Parravano, obispo de la Diócesis de Maracay, acompañado por el presbítero Jesús Alvarado, capellán de Centros Penitenciarios de la entidad, junto a los sacerdotes Arquímedes Ruiz y Lorenzo Wiesellar.
Durante su homilía, monseñor Parravano subrayó la importancia del perdón y la oportunidad de emprender un nuevo comienzo, mensaje que caló hondo entre los asistentes, ofreciendo fortaleza espiritual a quienes cumplen condena.
La celebración fue posible gracias a la articulación entre la Iglesia, autoridades militares y civiles, quienes facilitaron el acceso y respaldaron la realización de la jornada pastoral.
El padre Alvarado extendió un especial agradecimiento a la Alcaldía del municipio Francisco Linares Alcántara, en particular al alcalde Víctor Bravo, así como a bienhechores y colaboradores que hicieron posible el encuentro de fe y reflexión.
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«Este Jubileo es una oportunidad para recordar que, aun en medio de las dificultades, existe un horizonte de esperanza y reconciliación», expresó el presbítero Jesús Alvarado al cierre de la jornada.
Entre los apoyos destacados se encuentran el general de División Rufo D. Parra H., comandante de la Zona 42 de la GNB; el teniente coronel Boris B. Bolívar B., comandante del Destacamento 421; el capitán Michael José Pereira Urdaneta; la abogada Yuri Solórzano, representante del Centro Penitenciario Manuelita Sáenz; Carlos Rodríguez, del Centro Penitenciario Hombre Nuevo; además de los ciudadanos José Miguel Bolívar y el señor Agraz.
HERNÁN GONZÁLEZ