Comerciantes de Maracay alertan sobre la agudización crítica de las fallas en el suministro eléctrico durante los últimos días.


Los cortes se han intensificado hasta alcanzar dos interrupciones diarias, cada una puede durar más de cuatro horas. La situación golpea especialmente a pequeños negocios en el centro de la ciudad, donde las pérdidas de productos perecederos y la caída de las ventas generan desesperación.
Eliu Guarapana, comerciante ubicado en la avenida Bolívar con calle Libertad señaló: «La luz se va hasta dos veces al día, generalmente de 8:00 a.m. a 12:00 p.m. y de 5:00 p.m. a 9:00 o 10:00 p.m.», explicó. Su negocio opera las 24 horas, y sin iluminación nocturna las ventas bajan considerablemente.
Guarapana detalló que la falta de refrigeración constante descongela sus neveras. «Hemos tenido pérdida de mercancía delicada como carne, pollo y salchichas», afirmó. El comerciante solicitó a las autoridades la publicación de un cronograma de cortes programados para poder prepararse. También exigió un mantenimiento adecuado del sistema eléctrico nacional.

Clientes que se van por el calor
Wilson Cárdenas es encargado de un local de confitería en la avenida Bolívar. Señaló que el servicio se interrumpe dos veces al día por lapsos de cuatro horas cada uno. Para paliar la crisis, utiliza una planta eléctrica, pero su capacidad es limitada.
«La planta solo alimenta bombillos, computadoras y balanzas; no podemos conectar aires acondicionados ni neveras porque podría dañarse», sostuvo Cárdenas. El calor excesivo dentro del local ahuyenta a los compradores. Al no poder enfriar bebidas, las ventas caen, y productos como la mantequilla se derriten o se dañan sin refrigeración. El comerciante aseguró que este problema ha crecido desde hace un mes y se agudizó después de la Semana Mayor.
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Jornadas reducidas y puntos de venta inoperativos
Yulimar Matute, quien vende comida preparada frente al centro comercial Galería, relató una situación aún más extrema. Su horario habitual iba de 5:30 a.m. a 7:00 p.m., pero ahora trabajan efectivamente solo unas cuatro horas al día debido a los cortes.
«El negocio se paraliza totalmente sin electricidad», dijo Matute. Dependen de la energía para vitrinas calientes, la licuadora de jugos y, sobre todo, los puntos de venta, que dejan de funcionar inmediatamente. La comerciante ha sufrido pérdidas «demasiado fuertes» de mercancía. Para mitigar el riesgo, tuvo que reducir la cantidad de pedidos de carne, ya que no puede garantizar su conservación.
Matute denunció que no hay una programación clara. «A veces los cortes inician de forma inesperada temprano en la mañana, como a las 8:40 a.m.», lo que arruina el inicio de la jornada. Según su cálculo, la situación empeoró hace unos quince días.
Una crisis que no da tregua
Los tres testimonios coinciden en un punto: los cortes son recurrentes y prolongados, acumulando aproximadamente ocho horas diarias sin servicio. Las principales afectaciones económicas son la pérdida de productos perecederos, la imposibilidad de usar métodos de pago electrónicos y la disminución de clientes por las altas temperaturas y la falta de iluminación.
La ausencia de un cronograma oficial deja a los comerciantes sin capacidad de reacción. Mientras las fallas se agudizan, pequeños negocios de Maracay ven amenazada su supervivencia. La exigencia de mantenimiento al sistema eléctrico nacional se vuelve cada día más urgente, aunque las respuestas oficiales siguen sin llegar.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
