En Maracay, el precio de la carne ha experimentado una baja significativa en los últimos días, una noticia que ha sorprendido gratamente a los consumidores y les da esperanza la estabilización en los precios de este y demás rubros de la cesta básica.

Algunos cortes que semanas atrás se ofertaban por encima de los 20 dólares el kilo, ahora pueden encontrarse entre los 13 y 15 dólares dependiendo del tipo de carne y del establecimiento.
Esta reducción se atribuye a una combinación de factores como la reducción del costo del dólar en plataformas referenciales como Binance y las recientes medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo.
«Gracias a Dios ha bajado un poco por el Binance porque uno cancela a esa tasa, estábamos vendiendo a $20 el kilo y ahora está entre 13 y 14.5 dólares», explicó Alexander Linares, carnicero del Mercado Libre de Maracay.
Asimismo destacó que el abastecimiento ha estado funcionando con normalidad, el único inconveniente ha sido el aumento brusco de los costos debido al alza del Binance en días anteriores llegando casi a los 900 bolívares.
«La idea es que los precios bajen más todavía. Con el pago de los sueldos las personas han estado viniendo constantemente gracias a Dios», aseguró Linares.


Por otra parte Giovanni Eras, quien también labora en el Mercado Libre recordó que el pasado mes de diciembre el precio del pollo estuvo en aumento, sin embargo en estos días ha estado bajando un poco y afirmó que «estamos esperando que las cosas se normalicen y empiecen a bajar los precios» para poder trabajar mejor.
Aunque hay quienes pueden llegar a creer que estos aumentos constantes causan alegría a los comerciantes, Eras aseguró que no es así, pues cuando esto ocurre «nos afecta a nosotros también, la mercancía no rota normalmente y nos bloqueamos con las ventas. Al subir la mercancía no hay ventas».
Es por ello que se encuentran a la espera de la estabilización económica y así poder mantener los precios y vender con fluidez «al dólar empezar a bajar empiezan a bajar los precios» aseguró.
Este descenso en los precios de las carnes representa un respiro para muchas familias que habían visto restringido el consumo de proteínas por los altos costos. Aunque aún persisten desafíos económicos, esta tendencia a la baja podría marcar el inicio de una recuperación parcial del acceso a la alimentación, siempre que se mantenga la estabilidad cambiaria y se refuercen las políticas de distribución.
Los consumidores por su parte, esperan que esta reducción no sea pasajera, sino el preludio de un mercado más justo y accesible.
EYRLEN NAREA CEBALLOS | elsiglo
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