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Comercio en la carretera Cagua-Villa de Cura opera al 40% de su capacidad

El tramo de la carretera nacional Cagua-Villa de Cura, específicamente a la altura de la parroquia Bella Vista, municipio Sucre, muestra hoy una faceta muy distinta a la de sus años de gloria.

Locales abandonados al costado de la carretera

Lo que alguna vez fue un vibrante eje comercial y un punto de referencia para el dinamismo económico de la región central del país, hoy lucha por mantenerse a flote, operando a menos del 40% de su capacidad instalada.

Son pocos los negocios que han sobrevivido

Esta alarmante cifra enciende las alarmas entre los habitantes y los pocos comerciantes que aún se resisten a bajar sus santamarías definitivas, soñando incluso en que la Alcaldía ejecute acciones que detengan este deterioro comercial, especialmente a nivel tributario.

La metamorfosis de la zona es evidente para quienes transitan con frecuencia por este corredor vial. En tiempos pasados, este trayecto albergaba un pujante ecosistema comercial donde hacían vida activa unos 140 locales. Destacaban concurridos restaurantes que servían de parada obligatoria para los viajeros, dinámicas carpinterías y una gran variedad de negocios que inyectaban vitalidad financiera a la parroquia.

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REALIDAD DESALENTADORA

Sin embargo, la realidad actual es desalentadora: hoy en día, menos de 50 de aquellos establecimientos comerciales permanecen con las puertas abiertas, resistiendo el impacto de una prolongada recesión y de los voraces impuestos municipales.

Durante un recorrido exhaustivo realizado por el equipo reporteril de elsiglo, se pudo constatar el panorama de desolación que impera en gran parte del trayecto. La diversidad comercial de antaño se ha reducido drásticamente.

En la actualidad, la gran mayoría de los locales que aún se mantienen operativos pertenecen al sector maderero, concentrándose la actividad casi exclusivamente en carpinterías y ventas de camas o muebles, complementadas apenas por algunas caucheras que atienden las emergencias del flujo vehicular.

DESGASTE MACROECONÓMICO

Lo que siguen en pie son las carpinterías

Para los trabajadores de la zona, la raíz de este declive no es un fenómeno reciente, sino el resultado de un desgaste macroeconómico acumulado durante casi dos décadas.

José Colón, un comerciante de la zona que ha vivido de cerca la transformación del sector, explicó que el quiebre masivo de los negocios comenzó a intensificarse de manera notable a partir del año 2007, coincidiendo con la implementación de la primera reconversión monetaria en el país.

A partir de ese hito, las sucesivas políticas fiscales y de devaluación terminaron por ahogar el poder adquisitivo y los inventarios. Con frustración, Colón recordó el impacto de estas medidas señalando que, a pesar de los intentos del Ejecutivo, vinieron otras reconversiones y nada mejoró, sepultando las esperanzas de una pronta recuperación para el sector.

A pesar del gris panorama que dibuja el abandono de las infraestructuras comerciales, el espíritu de resiliencia no se ha extinguido del todo en Bella Vista.

Los pocos comerciantes que sostienen la actividad en la carretera nacional Cagua-Villa de Cura coinciden en un clamor unánime: la urgente necesidad de que las condiciones económicas generales del país experimenten una mejoría real, estable y sostenible.

El objetivo final de quienes aún apuestan por este corredor es que la vía recupere el dinamismo de antaño, devolviéndole la vida a sus locales para poder, finalmente, volver a sacarle provecho al fruto de su trabajo.

LINO HIDALGO | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA

MG