Con las santamarías arriba, pero con el silencio de las neveras u otros artefactos eléctricos apagados, así pueden pasar varias horas del día los comerciantes de la población de Mariara, municipio Diego Ibarra del estado Carabobo.

En medio de esta situación, los comerciantes se mostraron cansados del racionamiento de energía eléctrica, que les genera pérdidas económicas constantes a sus negocios.
Pese a que el cronograma oficial anunciado por el Ejecutivo fijaba el pasado 3 de mayo como fecha límite para las restricciones, la inestabilidad del servicio persiste, asfixiando la economía local de Mariara, cuyos habitantes se preguntan hasta cuándo seguirán los cortes de luz.
Laboratorios en crisis
Al respecto, la bioanalista Daibe Ramos sufre cada vez que la energía eléctrica es cortada en su laboratorio, ya que retrasa el análisis de las muestras que recolecta durante el día y afecta la calidad de su atención.

La joven bioanalista no se detiene cuando el servicio se interrumpe, ya que cuenta con una pequeña planta eléctrica que la pone a funcionar a las afueras de su establecimiento. «Es para poder procesar las muestras biológicas que llegan», destacó.
Agregó que pueden ser de cinco a seis horas diarias los cortes de electricidad, que la perjudica directamente ya que no la deja trabajar con la fluidez que desea.
Se necesita un cronograma
Para Luis Vladimir Molina, los apagones repentinos afectan directamente sus labores de tapicería, manifestando que es necesario un cronograma de cortes para poder organizarse mejor durante el día.

«Me perjudica enormemente, pero más a los fabricantes de muebles. Según la alcaldesa (Lesbia Castillo) hay más de 2000 fábricas de muebles en toda Mariara y esto genera empleos directos e indirectos», comentó.
Destacó que Mariara se ha convertido en una zona carpintera por excelencia durante los últimos años, comparando a la jurisdicción con Magdalena, en el estado Aragua, como ciudad dedicada a la fabricación de muebles de madera. Sin embargo, los apagones estancan la producción local, reiterando que es necesario el cronograma de administración de carga para poder trabajar en función a la hora que contarán con el servicio.
«Hay veces que uno puede avanzar haciendo otras actividades que no sea necesario el uso de la energía eléctrica», argumentó.
Debe ser por zona
Por último, Luis Pereira, quien labora como comerciante informal, destacó que los cortes de electricidad no solo afectan a la economía local, sino a los artefactos eléctricos de los locales. «A mí se me dañó una nevera la otra vez, y a quién le reclamo yo, a nadie», se pregunta y responde el comerciante.



Pereira destacó que cuando la electricidad se va los puntos de ventas dejan de funcionar y muchos de sus clientes no tienen pago móvil o efectivo para pagar los productos.
«Yo considero que si van a hacer un racionamiento que lo hagan intercalado, por zona, por que por lo menos aquí en Vista Alegre es todos los días, debe ser por zona, esa es la solución», sentenció.
Los comerciantes esperan que el servicio eléctrico mejore lo más pronto posible, ya que de lo contrario seguirán viéndose afectados por la pérdida de mercancías, averías de sus electrodomésticos y caída en sus ingresos económicos.
LINO HIDALGO | elsiglo
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