Los habitantes de las calles 1, 2 y 3 del sector 10 de Caña de Azúcar, en el municipio Mario Briceño Iragorry, han llegado a su límite al manifestar su profunda preocupación por el avanzado estado de deterioro de la vialidad, que según indicaron, persiste desde hace más de una década. Los vecinos lamentan que a pesar de los cambios de gobernantes, sus calles siguen excluidas de los planes de asfaltado.

Carlos Reyes, un vecino afectado, fue enfático al señalar la omisión de las autoridades en sus recientes jornadas de mejoras. «Este alcalde empezó asfaltando la calle principal, que queda hasta la PTJ, pero para adentro, para las calles 1, 2 y 3 del sector 10 no se metieron», denunció frustrado por ver los trabajos detenerse justo antes de llegar a su comunidad.
La situación se agrava significativamente durante la temporada de lluvias, haciendo el tránsito casi imposible. Reyes describió la situación como crítica. «Es un charquero por donde quiera».
El deterioro no es sólo producto del tiempo, sino de intervenciones previas que quedaron inconclusas. El vecino explicó que la condición actual se debe a trabajos inconclusos. «No es que están deterioradas por el tiempo, sino que abrieron huecos para meter tuberías de aguas negras y eso quedó así, no asfaltaron».
Esta realidad no sólo afecta la calidad de vida, sino que representa un peligro constante para quienes deben transitar por la zona. El pavimento destruido pone en riesgo a los conductores. «Para los carros, los motorizados, cuando pasan por esta zona es peligroso», afirmó Reyes.
La gravedad del problema ha obligado a muchos residentes a tomar medidas drásticas, como dejar de usar sus vehículos en la zona para evitar daños mayores, optando por estacionarlos en lugares más seguros y alejados. «Incluso hay vecinos que se ven obligados a parar sus vehículos en otros lados».
Reyes concluyó con una nota de desesperanza sobre el futuro de su comunidad. «No tenemos esperanzas de que vengan a asfaltar, el carrito de asfaltar está allá parado, asfaltaron la avenida principal de Caña de Azúcar, hasta la PTJ y de ahí no hicieron más nada».
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
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