Habitantes de la calle Agustín Codazzi, en el municipio Francisco Linares Alcántara, han alzado su voz para denunciar el mal estado de su comunidad, especialmente en lo que respecta a la vialidad.

Los vecinos están severamente afectados por dos problemas principales, el deterioro de la vialidad y una prolongada escasez de agua potable.
Según los residentes, la calle se encuentra en condiciones deplorables, con baches y hundimientos que dificultan el tránsito vehicular y peatonal.
La falta de mantenimiento ha convertido la vía en un riesgo constante para quienes transitan por la zona, afectando la calidad de vida y generando daños en los vehículos.

Además del mal estado de la calle, la situación se agrava por la ausencia de agua por tuberías, un problema que los vecinos afirman que han padecido por más de dos años.
Esta situación los ha obligado a depender de medios alternativos para conseguir el vital líquido, lo que representa un gasto económico y un esfuerzo adicional para las familias.
«Tengo 2 años aproximadamente con esta problemática, no tener agua en las tuberías de la casa es algo catastrófico. Por favor, esperamos que se acerquen y solucionen este problema que así como a mí, está afectando a más vecinos. Además de esas calles que están llenas de huecos y cuando llueve empeoran», denunció Milagros Rodríguez.

A su vez, Rodríguez comentó que gracias a sus vecinos ha logrado resolver durante este tiempo, mientras que otras veces, le ha tocado comprar camiones cisternas para poder tener el vital líquido en su vivienda.
«No a todos nos llega el agua y comprar un camión de agua, es bastante costoso, cobran hasta 20 dólares y con eso puedo comer por 1 semana», agregó Rodríguez.
Los habitantes de la Calle Agustín Codazzi, hacen un llamado urgente a las autoridades competentes, en particular a la Alcaldía del municipio, para que tomen cartas en el asunto.
La comunidad pide que se realicen las gestiones necesarias para la reparación de la vialidad y la reactivación del servicio de agua, con el fin de dignificar las condiciones de vida en el sector.
FABIOLA RODRÍGUEZ | elsiglo
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