En Cagua, municipio Sucre, cada jornada de la Semana Mayor refleja con solemnidad el camino de Jesús hacia el Calvario, permitiendo que la comunidad se reencuentre con sus raíces espirituales a través de procesiones diarias que movilizan a cientos de fieles.

Este Lunes Santo, el protagonismo recayó en la procesión de Jesús Atado a la Columna. La organización del evento estuvo a cargo de la Sociedad Religiosa homónima, la cual se erige como una de las instituciones más antiguas del municipio, manteniendo viva una llama de fe que ha pasado de generación en generación.

Juan de Jesús Ramos, presidente de la Sociedad Religiosa Jesús Atado a la Columna, es el testimonio viviente de esta entrega, con una trayectoria que abarca casi toda su vida. A sus 88 años, Ramos recuerda con orgullo sus inicios: «Desde que tenía 14 años formo parte de esta tradición».
Su liderazgo ha sido fundamental, ocupando la presidencia desde 1970 en una sociedad que data de 1930. La protección legal de esta tradición fue una lucha personal para Ramos, quien enfrentó la burocracia para asegurar la autonomía de la imagen.
«TIENE QUE HABER ALGUIEN QUE LO DEFIENDA»
Ante los cuestionamientos en Caracas sobre su gestión, él respondió con firmeza: «porque este señor (la imagen) no tiene cédula, no habla, es de yeso, cómo se defiende, tiene que haber alguien que lo defienda. Por eso se tuvo que poner a mi nombre y ahí estaré yo hasta que muera».
Ramos describe este sentimiento con devoción absoluta: «Esa imagen es lo más amado de mi vida, ese santo que yo adoro, quiero, aprecio. Yo nací con ese don y yo creo en mi santo. En él y en la Virgen del Carmen».

Cabe destacar que el Jesús Atado a la Columna, se le atribuyen múltiples milagros y manifestaciones. «Han venido varios para que les cure la columna; también algunas personas le han prendido vela y en la esperma ha quedado la imagen de él».
EL SANTO DE LOS PRESOS
Por su parte, José Vicente Pérez, presidente encargado de la sociedad, destacó el significado teológico de la fecha durante el recorrido procesional. «Hoy, lunes Santo estamos celebrando un paso importante en la vida de Jesús, como fue cuando lo enjuiciaron y lo llevaron preso, lo ataron a la columna», explicó.
Pérez señaló que cuentan con invitados de Cagua y San Mateo, además de fieles que llegan desde Turmero y Villa de Cura. «Vienen y pagan promesa al santo por favores concedidos ya que es conocido como el santo de los presos», explicó.

La logística y seguridad del evento han sido prioridades para la organización, contando con el respaldo de las autoridades locales. Pérez agradeció el apoyo de la Alcaldía, Protección Civil y los cuerpos de seguridad para el resguardo de los asistentes y el orden del tránsito.
Con la mirada puesta en el futuro, mencionó que la sociedad cumplirá 96 años: «Dentro de cuatro años, cumplimos el centenario; también vamos a ver si lo podemos celebrar con el favor de Dios».
HERMANDAD DE CARGADORES
Carlos Sánchez, miembro de la Hermandad de Cargadores de San Mateo, expresó su gratitud por la invitación y reafirmó el compromiso de servicio de su agrupación
«La Hermandad está para hacer servicio a la comunidad en la Semana Santa y en todas las procesiones del año», comentó Sánchez.
Asimismo, aprovechó para invitar a la población a «que renueven su fe en esta Semana Santa».

Desde la perspectiva de la comunidad, Gladys Álvarez relató cómo esta tradición moldea la identidad de los habitantes de Cagua desde la infancia.
«Desde niña acompañaba a mi mamá a acompañar al santo desde su capilla a la iglesia en las mañanas y luego en la tarde hay un rosario y la misa a las 5:00pm para después retornarlo a su casa acompañado por la virgencita y San Juan Evangelista», explicó la mujer.
En este sentido, Álvarez resaltó con esperanza el relevo generacional que garantiza la continuidad de estas prácticas religiosas. «La satisfacción que tenemos ahora es ver muchos jóvenes que están integrándose a las sociedades».
CHIQUINQUIRÁ RIVERO | elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA
