La historia de la Virgen de Belén de San Mateo es una de las tradiciones marianas más importantes y antiguas del estado Aragua.

Su representación, sentada sobre una media luna, y rodeada de querubines, ha calado en la conciencia religiosa de los aragüeños durante los años.
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HISTORIA DE LA VIRGEN DE BELÉN
La historia central data de la mañana del 26 de noviembre de 1709 en San Mateo, lo que hoy es el Municipio Bolívar del estado Aragua.
- El Protagonista: El suceso se le atribuye al indígena Tomás José Purino, quien estaba realizando labores de corte y limpieza de un tronco de árbol.
- El Milagro (La Reliquia): Mientras Purino trabajaba, notó que en el tronco se formó una protuberancia o fisura. Al observarla, encontró una pequeña imagen de metal con la representación de la Virgen María sentada sobre una media luna, sosteniendo al Niño Jesús. La imagen era de color plomizo y del tamaño de una moneda antigua.
- El Nombre: La advocación de «Nuestra Señora de Belén» no fue original, sino que fue asignada por el sacerdote de la época, posiblemente porque la festividad de Belén se celebraba con fervor en España.
DEVOCIÓN Y LEGADO
La reliquia se convirtió rápidamente en objeto de fervor popular, y el indio Purino construyó el primer altar para ella en el mismo lugar de la aparición.
La familia Bolívar (antiguos terratenientes de la zona, dueños del Ingenio de San Mateo) fue una de las principales promotoras de su devoción y contribuyó a la construcción de la capilla.
En 2004, la Virgen de Belén fue declarada Patrona del Estado Aragua y el cuarto símbolo de la entidad.
Festividad: La celebración en su honor se realiza cada 26 de noviembre, atrayendo a peregrinos y devotos de todo el país.
En esencia, la Virgen de Belén representa un fuerte vínculo entre la fe, la identidad local y las raíces históricas y culturales de Aragua.
LINO HIDALGO| elsiglo
MG
