La selección de Bélgica empató 1-1 contra Egipto, que sigue sin ganar en su historia en los Mundiales y a la que igualó un 0-1 en contra con la irrupción de Romelu Lukaku, que forzó un tanto en propia puerta en el minuto 66 para equilibrar el marcador a los 14 segundos de entrar al terreno de juego del estadio Lumen de Seattle.

Egipto golpeó rápido: en el día en el que celebra 34 años, Mohamed Salah fue el artífice de la jugada que abrió el marcador luego de asistir a Ashour, que de media distancia venció a Courtois para establecer el 1-0 parcial.
También te puede interesar: España revive fantasmas del Mundial
El arquero belga tuvo notables intervenciones que impidieron que su seleccionado se fuera al descanso aún en mayor desventaja. El complemento mostró otras tesituras en ambos encuentros, Egipto se replegó y apostó por el contraataque: Bélgica, a partir de la posesión, comenzó a construir y a acercarse al arco defendido por Mostafa Shoubir. La primera situación de peligro llegó desde los pies de Kevin De Bruyne y un tiro libre que se estrelló en el poste derecho. Tielemans, poco después, intentó con un remate de media distancia apenas desviado.
La clave del empate ingresó desde el banco de relevos. Romelu Lukaku encabezó la recuperación belga y en su primera participación generó la igualdad: recibió un centro de Meunier y su presencia llevó a Mohamed Hany a empujar el balón en contra de su propia portería.
EFE
MG
