Jadher Areinamo fue uno de los ocho venezolanos agregados al roster de 40 de las organizaciones de Grandes Ligas y quizás era el más satisfecho. La razón es fácil de entender: el prospecto tenía como meta destacar con los Tiburones en la LVBP para que sus jefes en Estados Unidos lo tomaran en cuenta.

«No se sabe lo que va a pasar en el futuro, pero uno trabaja para ese tipo de cosas», comentó el infielder a LVBP.com en octubre cuando se preparaba para su segunda incursión en los diamantes nacionales con los escualos. «Eso sería una oportunidad que no desaprovecharía». Y ahora que los Rays de Tampa Bay lo tomaron en cuenta para protegerlo se le presenta una oportunidad clave en el 2026.
«Estoy muy agradecido de esta experiencia acá con La Guaira y esto me va a ayudar», cerró el prometedor pelotero que fue firmado por los Cerveceros de Milwaukee a cambio de un bono de 150.000 dólares en enero de 2021.
El maracayero fue un productor fiable durante sus cinco años en el sistema lupuloso. Mientras tenía otra destacada campaña con el Wisconsin (Clase A+) fue canjeado a la escuadra de Florida a finales de julio por el receptor Danny Jansen.
«Jadher Areinamo siempre ha demostrado un gran contacto (12,2% de ponches en su carrera), pero esto también ha traído consigo una tendencia a expandir la zona de strike (34% de swings a lanzamientos fuera de la zona en 2025, según Synergy)», destacó Jonathan Mayo en su reporte para MLB.com.
«Puede jugar en tres posiciones del cuadro, siendo la segunda base quizás su mejor posición», acotó.
El bateador derecho es uno de los seis novatos en la historia de la LVBP, con una temporada de al menos 10 cuadrangulares, junto con Maxi Ramírez (15), Ernesto Mejía (14), Pablo Sandoval (12), Oswaldo Arcia (10) y Luis Matos (10), de acuerdo con Pelota Binaria.
Areinamo ha impresionado con una frecuencia jonronera de un estacazo de vuelta completa cada 10,2 veces al bate. Algo inédito en su carrera y para tener una idea de lo que está haciendo, si mantiene con La Guaira en lo que resta de temporada proyecta terminar con 21 vuelacercas, el récord de la LVBP en una zafra.
CJL
