De acuerdo a la información reportada por las autoridades, en horas de la tarde de este miércoles 10 de diciembre una embarcación de nombre «El Gran Z», con tres tripulantes a bordo identificados como Jacson Leoner Tagliaferro Mijares, Franthom Orlando Celis Ruiz y Yubert Rafael Suárez León, regresó a puerto en Ocumare del municipio Costa de Oro en Aragua.

Se informó extraoficialmente que la lancha había zarpado desde Puerto Colombia, parroquia Choroní del municipio Girardot, a las 8:00 horas del martes 9 de diciembre de 2025 con rumbo a una actividad de pesca hacia el norte de Cuyagua, y retornó a puerto seguro este miércoles en horas de la tarde, tras más de un día de incertidumbre sobre su paradero.

La señora Leila, vocera de los pescadores de Choroní, reportó a los entes de seguridad la situación mediante una llamada telefónica, donde expresó que la nave debía retornar el mismo martes a las 7:00 de la noche.
Al no tener noticias de la tripulación y en medio de la desesperación, comunicó el asunto a las instituciones oficiales, y éstas de inmediato activaron los protocolos de emergencia y se iniciaron las labores de búsqueda en la zona.

Finalmente, cerca de las 1:30 de la tarde de este miércoles 10 de diciembre, la embarcación arribó al embarcadero de La Boca, en Ocumare de la Costa de Oro.
Los tripulantes explicaron a los funcionarios que la demora en regresar a su sitio de origen, se debió a una falla que se presentó en el motor, específicamente en un cilindro, lo que les impidió retornar en el horario previsto.

Al llegar, los tres ciudadanos, previamente identificados, recibieron atención primaria por parte de pescadores locales, quienes les brindaron hidratación y alimentos, se indicó a los medios de comunicación social de la región.
Además, se les prestó atención prehospitalaria como medida preventiva, y se reencontraron con sus seres queridos y amigos. Los tres hombres están en buen estado de salud y agradecieron la movilización y apoyo de las autoridades y la comunidad pesquera.
La situación puso en evidencia la importancia de los protocolos de búsqueda y la colaboración entre comunidades costeras ante emergencias de este tipo.
LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
CJL
