Los reiterados cortes de electricidad en la parroquia Aguas Calientes, municipio Diego Ibarra, están afectando la cotidianidad de la zona, pues diariamente el servicio es suspendido entre cinco y seis horas.

Ante esta situación, los habitantes y comerciantes del sector se muestran angustiados ante la incertidumbre de no saber cuándo se irá la luz, pues no están en conocimiento de un cronograma.
Y en un recorrido realizado en la localidad por el equipo del diario elsiglo se constató la interrupción del flujo eléctrico en la parroquia de Aguas Calientes, confirmando que la inestabilidad del servicio persiste.
Se dañan los alimentos
En este contexto, Ramón Páez un residente de la zona, aseguró que los cortes diarios de energía eléctrica es una situación que los afecta a todos, y se esta dañando la comida y víveres de los hogares «Se dañan alimentos de primera necesidad como el queso, el pollo; además, vivimos con la angustia que se nos dañen los electrodomésticos», manifestó Páez.


Por su parte, César Pérez, también un residente de la parroquia, coincidió con el diagnóstico de Páez, al señalar que la falta de refrigeración ha transformado la rutina de compras del sector.
Pérez explicó que, ante la imposibilidad de mantener los enfriadores encendidos, se ve en la necesidad de solo adquirir lo necesario para el consumo inmediato. «Se nos dañan las carnes, el pollo y la mortadela. Tenemos que ir comprando diariamente para el consumo, porque la luz se va prácticamente todos los días» aseguró Pérez con preocupación.
Pese al panorama, Pérez agregó, que espera que esta situación mejore, en corto plazo, confiando que las autoridades logren estabilizar el flujo eléctrico para devolverle la tranquilidad a los hogares de Aguas Calientes.
Esto debería mejorar
Cabe destacar, que la realidad de los sectores productivos de la parroquia también se ven afectados por esta misma situación. Al respecto, un comerciante de la zona relató con preocupación como la inestabilidad del voltaje ha perjudicado sus equipos de trabajo de manera constante. «Los aparatos se echan a perder. Se va la luz y cuando llega, viene con más fuerza; a veces queda deficiente», explicó Roberto Rinaldi, comerciante del sector.

El afectado detalló que la mercancía, principalmente pollo y carne, amanece descongelada o «derretida» debido que los cortes en ocasiones se extienden hasta por siete horas diarias.
Rinaldi, concluyó con el escepticismo, señalando que la solución a esta situación le parece lejana, «Esto debería mejorar, pero por lo que se escucha, esos mantenimientos allá en El Guri cuestan mucho dinero», afirmó el ciudadano.
KENYURI CARRILLO|elsiglo (Pasante)
CJL
