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Andrés Borregales primer venezolano en disputar Campeonato de Conferencia de la NLF

El venezolano Andrés Borregales busca el Super Bowl LX con los Patriots. El pateador criollo, pieza fundamental en el esquema de los New England Patriots, buscará este domingo sellar su pasaporte al gran juego del 8 de febrero.

El desafío será mayúsculo, pues deberán enfrentar a los Denver Broncos en la Final de la Conferencia Americana (AFC) para definir al campeón del circuito.

Borregales llega tras una actuación impecable en la ronda divisional, donde anotó los cuatro puntos extra en la victoria frente a Houston. Ahora, el orgullo de Venezuela asume el reto más importante de su carrera en la que será la Final de Conferencia número 16 en la historia de la franquicia de Nueva Inglaterra.

La presencia de Borregales en estas instancias representa un hito histórico para el deporte venezolano. Nunca antes un pateador nacional había tenido un impacto tan directo en las aspiraciones de una franquicia histórica de la NFL en plena postemporada.

¿Quién es Andy Borregales?

La historia de Andy Borregales no empieza en un campo de fútbol americano. Empieza en una casa de Miami donde se hablaba español, se comían arepas los domingos y se soñaba en grande.

Su acento se volvió estadounidense, pero su identidad nunca cambió: ese niño nacido en Caracas que se enamoró del balón ovalado ahora es uno de los nombres más comentados en la NFL.

Su apellido, casi desconocido fuera de los círculos universitarios hace un año, hoy suena en los estadios de la liga más exigente del mundo. Y no solo por sus estadísticas, sino por la forma en la que ha irrumpido en el caos. Borregales ha convertido la presión en su hábitat.

El 29 de septiembre de 2025, Nueva Inglaterra detuvo el tiempo. Los Patriots y los Bills estaban igualados y el reloj agonizaba. Desde 54 yardas, Andy tomó aire. No miró al marcador, ni al viento, ni al público.

Solo pensó en su hermano José, en las tardes de práctica en un campo vacío de Miami, en las voces de sus padres alentándolo.

El balón cruzó el aire helado de Foxborough y entró perfecto. Victoria. Euforia. Redención. En un solo segundo, el joven que había llegado como una apuesta a futuro se convirtió en el héroe inesperado de los Patriots.

«Fue un momento que nunca olvidaré», dijo en ESPN después con una sonrisa tímida. «Al final del día, nací en Venezuela, entonces lo voy hacer mío, como si hubiera vivido ahí toda mi vida».

Borregales tiene 22 años y una madurez impropia de quien apenas empieza. En los Hurricanes de Miami ya era un seguro de vida: 94,7% de efectividad en su último curso y una mecánica tan limpia que los scouts lo bautizaron como ‘Mr. Automatic’. En Nueva Inglaterra, ese apodo empieza a cobrar sentido.

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Hasta la Semana 5, acumula 7 de 8 field goals y un pleno en los intentos de más de 50 yardas. Pero lo que más impresiona no son los números, sino la calma con la que los consigue. Hay veteranos que tiemblan en esas situaciones. Andy no.

Su secreto, dice, está en no olvidar quién es. «Llevo a Venezuela en el corazón. Representar a mi país en la NFL es un honor enorme», aseguró en ESPN.

El camino de Andy tiene huellas familiares. Su hermano José Borregales también fue pateador y llegó a firmar con los Tampa Bay Buccaneers en 2021. No tuvo la misma suerte, pero dejó algo más valioso: el ejemplo.

«Siempre admiré a José, mi hermano, aún lo admiro. Su camino fue más accidentado que el mío, mirando hacia atrás, él lo allanó para mí. Y también lo admiro fuera del campo: acaba de tener un bebé, así que ahora soy tío y veremos si en el futuro hay otro Borregales pateador en la NFL», bromeó Andy.

Borregales está cambiando el relato. En un deporte dominado por estadounidenses, un chico que se crió entre dos mundos está recordando que el talento no tiene pasaporte. Y que una pierna bien entrenada puede ser más fuerte que cualquier frontera.

El futuro dirá si su historia será de leyenda o solo de un gran inicio. Por ahora, lo único cierto es que cada vez que el balón sale de su pie derecho, Nueva Inglaterra se queda en silencio… y Venezuela, entera, contiene la respiración.