En la población de Villa de Cura avanzan los trabajos de recuperación de la iglesia San Luís Rey, luego de haber sufrido varias afectaciones durante el doble sismo del pasado 24 de junio. El templo, considerado un patrimonio histórico y espiritual de la comunidad, mantiene su proceso de restauración activo a pesar de los desafíos económicos y estructurales.

El padre Luis Alberto Chamberlain, párroco de la institución, explicó que las labores no se han detenido y mantienen un ritmo constante. «Los trabajos no se han paralizado, seguimos adelante con lo que está a nuestro alcance», afirmó el sacerdote.
AVANCES SIGNIFICATIVOS
La fachada exterior del templo ya ha sido restaurada en su mayor parte, consolidándose como uno de los logros más visibles del proyecto. En el interior, la nave del Nazareno se encuentra completamente terminada, mientras que la nave central y la nave lateral restante aguardan por intervenciones y acabados finales.

No obstante, el cronograma de entrega enfrenta incertidumbres. El padre Chamberlain señaló que, aunque existe la intención de cumplir con la fecha prevista, la prioridad es garantizar la calidad de la obra. «El objetivo principal es que el templo quede en óptimas condiciones para beneficio de toda la comunidad de Villa de Cura», destacó el párroco.
EVALUACIÓN PENDIENTE
El reciente sismo introdujo una variable crítica en el desarrollo de los trabajos. Las afectaciones estructurales aún no han sido cuantificadas en su totalidad, por lo que se requiere una inspección técnica de ingeniería para determinar el alcance real de los daños.
El sacerdote manifestó que se aguarda por la presencia de ingenieros especializados que realicen una revisión exhaustiva. «Necesitamos que los expertos evalúen la estructura para saber con certeza qué reparaciones debemos abordar antes de culminar la obra», explicó Chamberlain.
ACTIVIDADES REUBICADAS
Mientras avanzan las reparaciones, la vida parroquial ha sido trasladada a espacios alternos para garantizar la seguridad de los fieles.
Hasta este domingo 19, las actividades se mantenían en el salón parroquial. A partir del martes 21, las celebraciones religiosas se realizarán en la capilla del asilo de las Hermanas Catequistas de Lourdes, conocido como Asilo Santo Domingo.
El padre Chamberlain enfatizó que, más allá de la infraestructura, el acompañamiento espiritual es fundamental en momentos de adversidad. «La fe y la unión de la comunidad son pilares que nos sostienen ante cualquier dificultad», expresó el religioso.
El llamado del párroco es a la comunidad a mantenerse pendiente de los avances y a colaborar mediante la oración para que los trabajos culminen con éxito, entendiendo que el templo representa un pilar fundamental para el bienestar de la población local.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
