Los vecinos de la Residencia González Lugo, en la Avenida Miranda de Maracay, viven con miedo desde el sismo del pasado 24 de junio. El tanque de agua que está en la parte alta del edificio se fracturó y ahora representa un peligro para todos los que viven ahí. La estructura se puede caer en cualquier momento y la comunidad no sabe qué hacer.

Raúl Laucho, uno de los afectados, explicó que las bases del edificio están bien, pero el tanque de agua ya no es seguro. «Las bases del tanque ya tenían grietas viejas», contó, «el temblor terminó de romperlas y ahora la tapa de las bases se desprendió por completo». El tanque quedó suelto, y eso preocupa a todos los residentes.

En el edificio viven 77 personas repartidas en 26 apartamentos. Además, hay tres comercios en la planta baja, por donde pasan muchas personas a diario. El riesgo es grande, y nadie les ha dicho con claridad qué van a hacer con el tanque. La incertidumbre los tiene angustiados.
AYUDA SIN RESPUESTA
El profesor Teodomiro Aguilar, otro vecino del edificio, contó que han pedido ayuda a varias instituciones, pero no han recibido una solución. Ingenieros del Colegio de Ingenieros han ido a revisar la estructura, pero sus opiniones son diferentes. Unos dicen que está bien y otros que es peligroso. «Unos ponen semáforo verde y otros rojo», denunció Aguilar. Esa confusión no les permite saber qué pueden hacer con la estructura del tanque.
Raúl Laucho hizo un llamado a las autoridades para que los ayuden. «El llamado a los entes responsables de Alcaldía o Gobernación es que pudiesen venir a darnos una solución a esta problemática», dijo, «bien sea una idea de qué podemos hacer, si hay que demolerlo o si se puede reconstruir nuevamente». Los vecinos necesitan una respuesta clara y rápida.

SIN AGUA POR 16 DÍAS
El problema no es solo el riesgo de que el tanque se caiga. Como el tanque está dañado, no pueden guardar agua. Por eso, llevan 16 días sin servicio de agua potable en el edificio. Los vecinos tienen que ir hasta las instalaciones de Hidrocentro para cargar agua, y eso es un esfuerzo muy grande, sobre todo para las personas mayores.
Teodomiro Aguilar dijo que han ido a la Alcaldía de Girardot, a Ingeniería Municipal y a Protección Civil, pero hasta ahora nadie les ha dado una respuesta definitiva. «La falta de un diagnóstico claro nos tiene viviendo con miedo todos los días», expresó el profesor. Mientras no haya una decisión oficial, la comunidad seguirá en la incertidumbre.
PELIGRO PARA NIÑOS Y ANCIANOS
El tanque está justo encima de los apartamentos donde viven niños y adultos mayores. Si la estructura se cae, ellos serían los más afectados porque no pueden moverse con rapidez. Por eso, los vecinos piden que las autoridades actúen ya.
La comunidad necesita varias cosas: que vengan ingenieros expertos a revisar bien el tanque y digan si se demuele o lo arreglan, que les den un papel oficial con esa decisión, que el Estado les ayude con materiales si toca reconstruir, y que les devuelvan el agua lo más pronto posible.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo
