Cada 16 de julio se celebra el día de los funcionarios policiales, quienes están cumpliendo actualmente una historia fundamental en cada escenario.

Se dice que un buen policía es ejemplo de una ciudad ejemplar. Por esa razón elsiglo exploró la definición humana y profesional de estos guardianes del pueblo visitando la Brigada Motorizada Femenina del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB) y la Policía Municipal de Girardot.
En este sentido podemos afirmar que la esencia de un oficial de excelencia se fundamenta en pilares innegociables: ética, vocación y una profunda empatía hacia el ciudadano. Su misión, respaldada por la legalidad del Estado, es resguardar y hacer valer los derechos humanos de la población, garantizando la no discriminación y el respeto absoluto por la vida, la dignidad, la transparencia.
Para el funcionario moderno, la vocación policial es el motor principal que lo impulsa a trabajar más allá de sus horarios establecidos, arriesgando su propia seguridad personal. Este compromiso con la protección ciudadana suele tener un peso mayor que las condiciones laborales o salariales, demostrando que el servicio es, ante todo, un llamado interno de patriotismo y amor a su vocación.
EL EJEMPLO DE LA BRIGADA FEMENINA
En la práctica cotidiana, lo más valioso que aporta un policía es la garantía de seguridad física y jurídica, lo cual se traduce en la confianza de la comunidad.
Este compromiso se manifiesta en la presencia constante y en la capacidad de ejecutar respuestas rápidas ante cualquier hecho delictivo o emergencia que se presente. Un ejemplo de esta evolución y profesionalismo es la Brigada Motorizada Femenina. Estas oficiales combinan la destreza operativa en dos ruedas con un estricto sentido de justicia, para regular la movilidad y proteger la vida. Su capacidad para sortear el tráfico y llegar primero a los incidentes críticos las convierte en piezas clave para el auxilio inmediato y la prevención vial. Pero sobretodo en mujeres aguerridas, que se han ganado su puesto y respeto.
LA POLICÍA LOCAL
Otro ejemplo de entrega a la misión de garantizar la seguridad es la Policía Municipal de Girardot, ente que hace posible el orden y el cuidado de los maracayeros como una fuerza incansable, que busca salvaguardar a los ciudadanos de la localidad.
El ser policía en Venezuela hoy representa un hito de inclusión y vanguardia, especialmente con el protagonismo de la mujer en roles de alto impacto, ya no son solo hombres liderando. Y al conmemorar este día, se reafirma que la excelencia policial, alcanzada a través de la responsabilidad y el servicio humanista, es el camino para asegurar que cada familia pueda convivir en paz.
Los guardianes del pueblo no solo visten un uniforme; portan la esperanza de una sociedad más justa y segura.
YAJAIMAR OJEDA | elsiglo
