A pocos días de celebrarse el Día del Niño, las vitrinas de algunos comercios del municipio Las Tejerías, en el estado Aragua, comienzan nuevamente a llenarse de colores, golosinas, globos y pequeños obsequios, mientras padres y representantes recorren los establecimientos con la intención de regalarles una sonrisa a sus hijos, pese a las dificultades que aún enfrenta la población tras el doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio.

Y es que, aunque el movimiento comercial continúa siendo lento como consecuencia de la situación que atraviesa el país, los comerciantes aseguran que durante los últimos días se ha registrado un ligero incremento en la demanda de detalles, impulsado tanto por la proximidad de esta fecha especial, como por la temporada de graduaciones protocolares que están por llevarse a cabo en las instituciones educativas.
EL ESFUERZO POR MANTENER LA CELEBRACIÓN
Luis Matos, comerciante dedicado a la venta de detalles y obsequios en la jurisdicción, explicó que las ventas todavía no alcanzan el ritmo habitual de otros años, pues muchas familias continúan reorganizando sus prioridades luego de la emergencia.
«Ha sido un movimiento bastante pausado. Muchas personas todavía están resolviendo situaciones importantes y otras incluso nos comentan que, con todo lo que ha pasado, habían perdido la noción de la fecha y no recordaban que ya se acerca el Día del Niño. Sin embargo, poco a poco comienzan a acercarse porque quieren llevarles un detalle a sus hijos y mantener viva esa ilusión que ellos siempre esperan», comentó.
El comerciante indicó que entre los artículos con mayor demanda destacan: Los cotillones, arreglos con golosinas, globos, juguetes pequeños y detalles personalizados, alternativas que permiten ajustarse a distintos presupuestos, con precios que parten desde un dólar, facilitando así que más familias puedan adquirir un obsequio sin comprometer significativamente su economía.
«La mayoría busca algo sencillo, pero con mucho significado. No hace falta hacer un gasto grande para demostrarles a los niños cuánto los quieren. Hay opciones para todos los bolsillos y eso ha permitido que muchas personas puedan llevar aunque sea un pequeño presente», agregó.
GRADUACIONES TAMBIÉN IMPULSAN LAS VENTAS
Matos señaló además que la temporada de graduaciones han representado un apoyo adicional para el comercio local. Si bien las instituciones educativas han optado por realizar actos más sobrios y protocolares en señal de respeto por el luto que aún vive el país, los representantes continúan buscando cajitas decorativas, dulces y pequeños recuerdos para obsequiar a los estudiantes en una fecha tan significativa.
«Las graduaciones también han ayudado a mover un poco las ventas. Los actos son más sencillos que otros años y con el respeto que se merece la situación, pero los padres siguen queriendo felicitar a sus hijos con un detalle por ese logro, y eso también ha sido importante para nosotros», expresó.
A pocos días de la celebración, los comerciantes mantienen expectativas positivas sobre el comportamiento de las ventas durante el resto de la semana, confiando en que más familias continúen apostando por mantener viva la tradición del Día del Niño.
En resumidas cuentas, más allá del valor económico del regalo, consideran que este tipo de gestos representa una oportunidad para compartir en familia y regalarles a los más pequeños un momento de alegría en medio de un año marcado por grandes desafíos.
DANIEL MELLADO | elsiglo
