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Doblete sísmico dejó fracturas emocionales

Tan solo 180 segundos, tiempo estimado que duró el doblete sísmico de 7.2 y 7.5 de magnitud del 24 de junio, bastaron para fracturar emocionalmente a una frágil sociedad venezolana.

Al día de ayer, las pérdidas humanas superan las 3.600 víctimas; el colapso y afectaciones de edificaciones generaron damnificados y cientos de inspecciones, pero el impacto psicológico no se mide en número sino en almas tocadas por la tragedia, ese impacto llegó a millones de personas, incluso en el mundo entero.

Efectivamente, en todos los ámbitos, venezolanos y extranjeros se vieron afectados por esta tragedia que marcó a toda Venezuela y dejó su huella en la psique de una generación.

Precisamente en el ámbito de salud mental, los psicólogos estiman que muchas personas están presentando o presentarán trastornos variados, en la gama del estrés agudo, desadaptativos o la dificultad para ajustarse de manera saludable a situaciones estresantes, así como los típicos trastornos del sueño, sumados al cuadro preexistente de inestabilidad en la salud mental de la sociedad.

Joel Fagúndez, psicólogo especialista en análisis de comportamiento

También nos enfrentamos individualmente a cuadros clínicos como la hipervigilancia y la crisis de ansiedad, que se encuentran presente en muchos de los afectados, siendo esta situación estudiada y atendida con los profesionales de la conducta humana.

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HABLA EL ESPECIALISTA

En este contexto, Joel Fagúndez, psicólogo especialista en el análisis de comportamiento con 16 años de experiencia, explicó en exclusiva para elsiglo el cuadro de afectación mental de los venezolanos tras este desastre natural, dependiendo de la zona donde «vivieron la tragedia».

«Tenemos una población directamente afectada, que, vamos a decirlo de esta manera, fue toda la población venezolana, porque todos vivimos lo que fueron los dos sismos de gran magnitud. Pero hay poblaciones más específicas que quizás tuvieron mayor consecuencia en relación a cómo vivieron el evento», aclaró el especialista.

Para el psicólogo, las manifestaciones clínicas que presentaron los afectados de La Guaira o Caracas, no son las mismas de los maracayeros o residentes de otras ciudades más alejadas del epicentro, que apenas sintieron la intensidad del evento telúrico. En ese sentido, la población de cada una de estas regiones presenta niveles diferenciados de impacto, tanto social como psicológico.

«Ese factor es importante: el impacto que tuvo el evento sobre la población va a definir, como un factor bien importante, en cómo van a ser las diferentes manifestaciones clínicas y el nivel de gravedad», recalcó.

¿ESTRÉS POSTRAUMÁTICO O AGUDO?

Fagúndez, uno de los primeros aragüeños en prestar auxilio psicológico en La Guaira, aclaró que existe ambigüedad con respecto a la conceptualización de las primeras manifestaciones, pues no ha pasado el tiempo suficiente para ofrecer diagnósticos firmes. Por ejemplo, determinar que las personas afectadas están presentando un «estrés postraumático» es parte de los errores que se está difundiendo actualmente por las redes sociales y en la matriz de opinión generalizada.

«Hay que puntualizar algo importantísimo: en el primer mes aproximadamente después de un desastre de este tipo natural, no se habla de diagnósticos, y eso es importante tenerlo en cuenta. Y el TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático) es un diagnóstico. Eso no se determina en las primeras semanas», acotó.

Para el especialista en la salud mental, a nivel clínico psicológico lo que está presentando gran parte de los afectados es «Trastorno de Estrés Agudo», siendo tomado por ahora como una conceptualización, más no un diagnóstico en sí, que se determina en las primeras ocho semanas después del evento adverso.

Por otra parte, añadió que otra de las manifestaciones dentro de los fenómenos psicológicos que se pueden evidenciar en la ciudadanía es el duelo, más específicamente los factores que terminan afectando este proceso humano natural.

En este caso, lo importante «es ver en qué factores nosotros vamos a comenzar a trabajar en el duelo, porque si nosotros nos ponemos a ver, el duelo es un evento totalmente natural en el ser humano. Ahora, que se puede complicar este proceso que es totalmente natural y comenzar a ser de cierta manera, clínico significativo, que pueda afectar la vida de un ser humano, sí», destacó.

CÓMO AFRONTAR LAS EMOCIONES

Es difícil para la población asimilar lo ocurrido la tarde del 24 de junio, cuando afloraron muchas emociones y sentimientos, que hacen difícil la continuidad de la vida y la cotidianidad.

Sin embargo, Fagúndez establece que los mecanismos para afrontar situaciones son totalmente distintos en cada persona. «Yo creo que eso lo hemos podido vivenciar, incluso en algunos videos que han pasado en redes sociales o en noticias, donde hay personas que vivieron directamente el evento, y, que incluso tienen familiares inmersos dentro de las pérdidas, hoy en día están trabajando todavía», añadió.

Acotó que es igual de sorprendente la resiliencia de muchos, pero es parte del comportamiento natural de las personas para sobrellevar este tipo de situaciones. «Tú dices ¡guao!, cómo es que estás trabajando y tuviste una pérdida directa. Y tiene que ver con los mecanismos de afrontamiento. No todos afrontamos las cosas de forma igual. Entonces, para mí sería una irresponsabilidad quizás yo decir, que vivir la tragedia directamente con un impacto directo como la pérdida de un familiar o la pérdida de un hogar, es un afectado directo y debe asistir a terapia o tiene mayor probabilidad evidentemente de clínicamente mostrar manifestaciones clínicas, y necesitar ayuda psicológica», añadió.

Añadió que las personas que no tuvieron ese impacto directo, posiblemente no requieren terapias, aunque no descarta que emocionalmente estén afectadas. «No quiere decir que una persona que quizás estaba en su departamento, no le pasó nada, no tuvo ninguna pérdida familiar, ninguna pérdida material, no pueda necesitarlo. Porque como te digo, los mecanismos de afrontamiento son totalmente distintos», recalcó.

Lo que sí dejó claro el especialista, es que no necesariamente toda una población requiera algún tipo de atención psicológica, existirá incluso un segmento de la población fuera del margen de impacto directo, sin repercusiones en su salud mental.

No obstante, la necesidad de acudir a una consulta, o que sea recomendable tomar esa decisión, dependerá de la vivencia personal, dentro de la tragedia o fuera de ella, desde el punto de vista geográfico.

«Una persona que sencillamente lo vivenció en el primer piso de su edificio, pero sintió que su vida corría riesgo y un gran peligro, pues va a tener la misma interpretación de sentirse de cierta manera afectado, igual que una persona que tuvo directamente el impacto en su vida, por alguna pérdida», añadió.

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICÓLOGO?

Tomando en cuenta todas estas observaciones, Fagúndez reitera que es importante que las personas determinen por cuenta propia cuando deben acudir a la atención psicológica, teniendo en cuenta que los especialistas en la salud mental están prestos para ofrecer esa ayuda.

«¿Cuáles son unos indicadores que nosotros podemos ir tomando y decir: ‘bueno, mira, creo que debería asistir a un especialista para recibir apoyo’ Básicamente que después del primer mes, dos meses, tú veas manifestaciones clínicas agudas todavía: pesadillas, problemas para dormir, rumiar constantemente (darle vueltas a un problema o pensamiento negativo de forma obsesiva) o llanto incontrolado», mencionó.

Agregó que también es clave qué tanto afectan tu vida estos aspectos clínicos. «Temas de trabajo, de pareja, en cada una de las áreas y dimensiones de la vida donde nosotros estamos. Creo que eso es un buen indicador para decir: ‘bueno, creo que voy a asistir a un especialista porque la situación me está desbordando y no la estoy llevando de la mejor manera'», destacó.

Fagúndez recalcó que las personas que sientan afectaciones emocionales deben actuar por iniciativa propia y acudir a las consultas. «Es importante hablar de esto porque, quién más que la misma persona logra identificar cuándo necesita atención. Aquí sí tenemos que demarcar algo: si no necesitas atención psicológica, tampoco dejes que otro te diga: ‘necesitas la atención psicológica sí o sí’, porque no la necesitas y porque sigues siendo funcional», aseveró.

Enfatizó que si la persona requiere apoyo psicológico profesional, pues le cuesta lidiar con esas emociones por no tener suficientes redes de apoyo, especialmente amigos y familiares, debe buscar información, pues actualmente existen números telefónicos, contactos de redes sociales, a través de los cuales acceder, incluso de forma gratuita, a esa ayuda. «Porque realmente estás teniendo problemas para dormir, estás teniendo problemas de pensamientos rumiantes e invasivos, entonces yo creo que es momento de asistir a un especialista para buscar el soporte», concretó.

TRASTORNOS POSTERIORES

  • Los trastornos que presenta la población después del evento sísmico dependerán del comportamiento y el mecanismo que tiene cada persona para afrontar la situación.
  • Destaca el trastorno de estrés agudo y los trastornos de adaptación, especialmente de quienes pierden su hogar.
  • Se suman los trastornos del sueño y el manejo de los niveles de ansiedad, que es una respuesta totalmente natural.
  • Igualmente la denominada «hipervigilancia», el estado de alerta extrema donde el sistema nervioso se queda atrapado en modo supervivencia, tema sobre el que profundizaremos en la segunda parte de esta entrevista.

LINO HIDALGO | elsiglo

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