A dos semanas del doblete sísmico que sacudió varias regiones del país, los habitantes de Maracay aseguran que el temor aún permanece, especialmente por las constantes réplicas que se han registrado desde el evento principal y que, aunque de menor intensidad, mantienen en alerta a la población.

Durante un recorrido realizado por el equipo reporteril de elsiglo por las principales calles de la ciudad, se pudo constatar que los movimientos telúricos continúan siendo uno de los principales temas de conversación en plazas, esquinas y espacios públicos de la capital aragüeña. Muchos ciudadanos coinciden en que, pese a retomar sus actividades cotidianas, permanecen atentos ante cualquier nueva emergencia.
Renzo Jiménez manifestó que el susto vivido dejó una sensación difícil de describir, marcada por la incertidumbre y la preocupación por las consecuencias del fenómeno natural.
«Fue un momento que nadie esperaba. Sentir que la tierra se mueve de esa manera genera mucha angustia. Después uno intenta seguir con su rutina, pero las réplicas hacen que el miedo vuelva. Queda una sensación agridulce, porque además de lo que vivimos, están las lamentables cifras de personas afectadas y los daños ocasionados», expresó.
Por su parte, Alirio Blanco destacó la respuesta de la ciudadanía frente a la contingencia, resaltando el espíritu solidario demostrado por los venezolanos en medio de la situación.

«Lo que más me llamó la atención fue cómo la gente salió a ayudar sin importar a quién conocía o no. Se vio mucha solidaridad, vecinos apoyándose entre sí y personas colaborando con quienes resultaron afectados. En momentos difíciles es cuando se demuestra la hermandad del pueblo venezolano», comentó.
Mientras tanto, organismos de prevención y protección civil mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica e insisten en la importancia de que la población conozca los protocolos de actuación ante este tipo de eventos, además de evitar la difusión de rumores que puedan generar alarma.
De acuerdo con el más reciente balance ofrecido por las autoridades nacionales tras el doblete sísmico de la semana pasada, al menos 3685 personas perdieron la vida y más de 16 mil resultaron heridas por los derrumbes de las estructuras en los estados La Guaira, Aragua y Falcón.
HERNÁN GONZÁLEZ | elsiglo
